sábado. 28.01.2023

La supervisión europea neutralizará la presión política sobre los bancos

La vigilancia del BCE atenuará el riesgo de que las entidades influyan en la inspección.

El Banco Central Europeo ejercerá la supervisión bancaria única en la zona euro a finales del primer trimestre del 2014. En España, su ámbito se extenderá al 95% del sector, lo que evidentemente supondrá pérdida de soberanía nacional, si bien también aporta ventajas. Desde el Ministerio de Economía estiman que contribuirá a la recuperación de la confianza y a la consiguiente mejora de imagen ante los inversores en los mercados. Además, la vigilancia desde una instancia superior ayudará a superar los principales problemas que en los últimos años lastran el sector del crédito español, desde la contaminación política que afectó a un buen número de cajas de ahorros hasta las fragilidades de la inspección, de nuevo puestas de manifiesto con las recientes denuncias de estos profesionales.

Por el momento el BCE solo tiene unos pocos principios muy claros. Debe reforzar la plantilla actual con la contratación de unos 500 inspectores. Estos profesionales colaborarán estrechamente con los supervisores nacionales, partiendo de unas normas de procedimiento y unas exigencias armonizadas que se aplicarán a todos, y que un comité de supervisores se encargará de determinar.

El supervisor español, el Banco de España, ha pasado de ser considerado modélico a convertirse en blanco de todas las críticas. En tiempos de bonanza obligó a bancos y cajas a constituir un colchón de provisiones que fue tomado como ejemplo por el Banco Internacional de Pagos de Basilea. Pero en su ‘caja de herramientas’ no estaban las necesarias para hacer frente a la descomunal crisis que se ha desencadenado a partir de mediados del 2007. Ninguno de los sucesivos gobernadores -Jaime Caruana, Miguel Fernández Ordóñez- logró convencer a tiempo a la autoridad política de la urgencia de profesionalizar la gestión en todas las cajas. Tampoco denunciaron con contundencia la formación de la burbuja inmobiliaria.

La confrontación entre inspección y dirección en el Banco de España viene de lejos. La Asociación de Inspectores del BDE denunciaba en el 2005 al vicepresidente económico Pedro Solbes el frágil estado del mercado inmobiliario y las implicaciones que podría tener para la economía española en su conjunto, y para el sector financiero en particular.

La supervisión europea neutralizará la presión política sobre los bancos
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