jueves 27/1/22

El tapón en el comercio restará un punto al PIB durante 2021 y 2022

El BE avisa del impacto en la tasa de crecimiento y pone el foco en el sector de la automoción

El Banco de España ha puesto por primera vez datos al impacto del tapón en el comercio mundial y la crisis de suministros que es patente desde hace meses. La economía española se verá ralentizada por esta problemática mundial hasta el punto de que restará tres décimas al crecimiento en 2021 y siete décimas en 2022.

Un punto que obligará a retrasar la ansiada recuperación. Según un informe del organismo, en los últimos meses «se han producido importantes disrupciones en las cadenas globales de suministro que han condicionado el grado de dinamismo de la recuperación de la actividad en las principales economías mundiales».

Una problemática que ha generado los denominados cuellos de botella que afectan de forma especial a Europa y España. En concreto, la institución asegura que estas disrupciones restarán entre dos y tres décimas al PIB de 2021 y entre cinco y nueve décimas en 2022, «un efecto adverso en el que desempeñarían un papel destacado los efectos arrastre internacionales».

Esto se debe a que esta peculiar crisis que ha llegado después de que la demanda se haya recuperado de manera más rápida que la oferta tras la pandemia ha afectado de forma especial al sector de la automoción. Las plantas españolas, que son uno de los pilares de la economía, no dejan de encadenar Erte por la falta de microchips semiconductores que provienen de Asia y la producción en 2021 va a ser incluso inferior a la de 2022. Aún así, se advierte que una particularidad de estos cuellos de botella es que han afectado de forma muy heterogénea a las distintas ramas de la actividad y han tenido una incidencia especialmente importante en aquellas industrias situadas en las partes más altas de la cadena de valor.

El regulador financiero también advierte de otras industrias amenazadas. Las manufacturas con dependencia del caucho, plásticos, papel, material y equipo eléctrico, informática y electrónica y productos metálicos también se ven afectados y la producción no se puede ajustar a la demanda. Algo que lleva a que durante estos meses sea más difícil que nunca hacerse con determinados bienes de estos campos. La institución apunta que las ramas de las manufacturas que se encuentran «más tensionadas» por estos desajustes en las cadenas de suministro son aquellas que, desde una perspectiva histórica, presentan niveles muy reducidos de inventarios de bienes finales y, al mismo tiempo, declaran estar experimentando una escasez relativamente importante de suministros.

Roturas de stock

El problema de base de esta crisis está en los países que generan las materias primas y que aún están muy condicionados por la pandemia, lo que genera retraso en los pedidos y roturas de ‘stock’. El Banco de España ya admite con sus previsiones que esta problemática no ha hecho más que empezar y que durante 2022 la situación irá a peor. El objetivo es que en el último trimestre del próximo ejercicio pueda reconducirse esta particular problemática.

El tapón en el comercio restará un punto al PIB durante 2021 y 2022
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