miércoles 22/9/21

El teletrabajo se desploma a la mitad tras un año de crisis sanitaria en España

Casi uno de cada dos asalariados sufre «alta tensión» en su empleo y más del 60% ve en riesgo su salud mental
Imagen de una mujer que teletrabaja desde su casa. MARÍA ALONSO MARTOS

La explosión del teletrabajo que se registró cuando estalló la pandemia se ha desinflado poco más de un año después. Hasta el punto de que se han reducido a la mitad los ocupados que trabajan desde sus casas o, al menos, combinan ambas fórmulas: apenas el 17%. Así, cuatro de cada cinco asalariados no teletrabajan, mientras que un 9,8% continúa haciéndolo de forma mayoritaria y otro 7,4% lo combina con el trabajo presencial en las instalaciones, según el informe «Condiciones de trabajo y salud tras un año de pandemia» elaborado por CC OO con la colaboración de la Universidad Autónoma de Barcelona. Se trata, por tanto, de cifras muy inferiores a las de mayo de 2020, cuando el porcentaje se elevaba al 30%.

La disminución del teletrabajo es más acusada entre los puestos de dirección (20,1% teletrabajan en 2021 frente al 64% en 2020) y los puestos científicos y técnicos (30,5% teletrabajan en 2021 frente al 66,2% en 2020) y menos entre los puestos de apoyo técnico (32% en 2021) y los puestos administrativos (35,6% en 2021), prácticamente igualándose en su utilización.

«Quizá el teletrabajo no haya venido para quedarse en la dimensión que hace meses parecía», reconoció este martes en rueda de prensa el secretario general de CC OO, Unai Sordo, quien pronosticó además que seguirá reduciéndose. No obstante, descartó que esta caída pueda deberse en la parte a la nueva ley del teletrabajo, sino que resaltó que «ha servido para distruibuir de forma más equitativa las responsabilidades y los costes».

El principal factor es que la mayoría de puestos de trabajo en España no son teletrabajables, señaló la socióloga Clara Llorens, quien además enumeró otras dos razones de peso para que tenga una incidencia tan baja: el elevado presencialismo y control directo que hay en España y la escasa digitalización de las empresas. «Hasta que esto no cambie, España no será un país para teletrabajar», precisó esta investigadora.

Lo que sí sigue dejando huella es el impacto de la pandemia en las condiciones y en la salud de los trabajadores. En este sentido, se mantiene prácticamente invariable la exposición a ‘alta tensión’ que están sufriendo los ocupados, es decir, que afrontan exigencias en el trabajo muy elevadas que no pueden realizarlas en el tiempo legal de trabajo y deben, por tanto, alargar los horarios, así como tienen pocas posibilidades de aplicar sus habilidades y conocimientos y tampoco de aprender otros nuevos al realizarla. Estas condiciones de estrés continúan afectando a casi la mitad 45,8% de participantes en la encuesta, el doble que en 2016.

A consecuencia de esto, continúan en imparable y preocupante ascenso las patologías psicológicas y de salud que tienen los trabajadores, así como sus miedos a quedarse sin trabajo o que les bajen el salario. Son 52,7%, los trabajadores que considera que su salud en general ha empeorado durante la pandemia. Pero no solo eso, sino que más preocupante aún es la salud mental de los trabajadores: más del 60% se ve en riesgo de sufrir problemas de salud mental, un 5% más que en 2020. En los últimos cinco años se ha casi triplicado el número de personas que se puede clasificar en este riesgo, precisó Albert Navarro, experto que participó en la confección del estudio, que señaló que en 2016 se situaban en el 23%.

Las más afectadas son las mujeres tanto en 2021 como en 2020 con un 12% más de riesgo de sufrir problemas mentales que los hombres. Nuevamente vuelve a haber una importante brecha de género.

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