martes 31.03.2020

Trabajo ofrece bonificaciones al campo mientras las protestas se intensifican

La ministra Yolanda Díaz quiere transformar los contratos de los temporeros en fijos discontinuos
Corte de tráfico por parte de los agricultores en la A-44 a la altura de Granada.
Corte de tráfico por parte de los agricultores en la A-44 a la altura de Granada.

Las protestas de los agricultores y ganaderos se mantienen, e incluso con más fuerza, por toda España. Y no tienen visos de remitir, ya que el sector olivarero anunció ayer un mes de marzo «caliente» y convocó una marcha en Madrid. Este miércoles decenas de miles de personas tomaron las calles de Granada, Pamplona y La Coruña demandando precios justos para el campo y una mejor distribución de las ayudas. Un millar de tractores -800 según la subdelegación- se manifestaron en el centro de Granada y colapsaron todos sus accesos.

«Está todo tirado de precio y no puede ser», se lamentó uno de los más de 15.000 agricultores que se concentraron en la ciudad andaluza. En el otro extremo de España, los agricultores se encomendaron a San Fermín, con cánticos y simulando un encierro. «Como no haga nada el Gobierno, esto se hunde», exclamaron indignados.

Ante esta oleada de protestas que no cesa, el Gobierno trata de apaciguar los ánimos del sector anunciando medidas que no terminan de contentar a las organizaciones agrarias, sobre todo porque no se plasman en una ley. El último anuncio llegó de la mano de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien, a la salida del pleno en el Congreso de los Diputados, avanzó que su departamento está trabajando en dar una mayor estabilidad a los trabajadores del sector a través de una serie de bonificaciones, pero que estarán condicionadas a impulsar la calidad del empleo. Así, más concretamente, precisó que están estudiando transformar los contratos de los temporeros, que son eventuales, en fijos discontinuos, lo que les otorgaría más derechos, por ejemplo, a la hora de devengar prestaciones. También abogó por reformular los subsidios y otras propuestas dirigidas a reducir el impacto de género en el sector.

Díaz admitió que ella poco puede hacer en lo referente a una de las grandes exigencias que tienen las organizaciones agrarias, la de aprobar una rebaja en las cotizaciones sociales para hacer frente a la doble subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), ya que -así se lo recordó también en la reunión que mantuvo con ellos el pasado martes- esto es ahora competencia del Ministerio de Seguridad Social. «Es poco lo que podemos hacer desde Trabajo, pero en la medida en la que podamos dar estabilidad, como la reformulación, racionalización y redefinición de los subsidios, lo haremos», reconoció la titular de Trabajo. En este sentido, abogó por «incorporar mejoras y sobre todo eliminar desigualdades» en el sector agrario, al tiempo que calificó de «intolerable» el «poder y abuso de las cadenas distribuidoras» con la venta a pérdidas, ya que «los productores producen a precios ínfimos y, cuando llegan al supermercado, tienen precios que se alejan mucho de los de origen», se lamentó.

A su vez, la ministra aseguró que el Gobierno está «peleando de manera fuerte para obtener un reparto de la Política Agraria Común (PAC) más favorable» para España. También el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, abogó por «empezar a intervenir para que efectivamente no pueda haber esos niveles de precio».

Trabajo ofrece bonificaciones al campo mientras las protestas se intensifican