miércoles 13.11.2019

La tregua de EE UU y China da un respiro, pero no despeja la amenaza

La tregua de EE UU y China da un respiro, pero no despeja la amenaza

martínez / barandiarán | madrid


«Los mercados no se equivocan», dijo el viernes el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, cuando le preguntaron si el optimismo de las bolsas ante la posibibilidad de un acuerdo comercial entre China y Estados Unidos estaba justificado. Pues bien, siguiendo su propio consejo se puede calibrar el alcance de la tregua sellada finalmente ese día, con la presencia del presidente Donald Trump. Wall Street cerró al alza, con una subida del 1,2%, aunque lejos de los máximos que había alcanzado en la sesión y eso que también se había animado con las mejores perspectivas sobre el Brexit.


Según el veredicto de los mercados, el acuerdo preliminar anunciado tiene un alcance muy limitado y, por tanto, solo supone un respiro en las tensiones comerciales que tanto están lastrando la economía mundial. Pero no despeja en absoluto la amenaza de tener a los dos gigantes enfrentados en un pulso que dura ya 18 meses. Las cuestiones más espinosas están aún por resolver. Trump, acosado por el ‘impeachment’ y por las críticas ante su abandono de los aliados kurdos, vendió el acuerdo con euforia, como «la primera fase de un pacto sustancial». Adelantó que se firmará probablemente durante la cumbre de la APEC que se celebrará en Chile el 16 y 17 de noviembre. Pero lo poco que se ha desvelado de su contenido no tiene gran calado.



Algunos detalles


El principio de acuerdo prevé la adquisición de China a EE UU de soja y otros productos agrícolas por valor de 50.000 millones de dólares, una cifra entre «2,5 y 3 veces superior» a lo que Pekín había comprado «en su punto más álgido», dijo el mandatario. Con ello, Trump tranquiliza a la población de las zonas agrícolas y suspende por ahora su plan de subir del 25% al 30% los aranceles a importaciones chinas por valor de 250.000 millones de dólares, que iban a entrar en vigor el próximo martes 15 de octubre. Según Washington, el acuerdo todavía pendiente de firma también incluye algunas medidas relativas a la devaluación de la divisa china y temas de propiedad intelectual, aunque en esos apartados no hay concreciones. Los asuntos más espinosos como la transferencia forzada de tecnología en China se dejan para una «segunda fase», al igual que el veto al gigante de tecnología chino Huawei y la subida de aranceles prevista para el 15 de diciembre.


El FMI publicará estos días sus previsiones económicas globales. Todo indica que rebajará su estimación de crecimiento, tanto para la eurozona en general como para España en particular. La directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, advirtió en su primera conferencia de que el 90% del planeta está en fase de desaceleración.

La tregua de EE UU y China da un respiro, pero no despeja la amenaza