lunes 09.12.2019

El Tribunal de Cuentas censura el reparto de fondos de la UE al capital riesgo

j. a. bravo | madrid


Tirón de orejas importante del Tribunal de Cuentas de la UE a la propia Comisión Europea (CE), a costa de la aparente falta de un control exhaustivo de las grandes inversiones que viene realizando desde hace 20 años en fondos de capital riesgo. Hablamos, solo el último año, de 1.670 millones de euros que Bruselas puso a disposición de 140 de ellos a través del Fondo Europeo de Inversiones. Pero, ¿para qué se destina tanto dinero? Para apoyar inversiones en empresas de reciente creación y también aquellas emergentes que tengan un carácter innovador, dado que los responsables comunitarios han entendido que es un buen instrumento de financiación para desarrollar las tecnologías y nuevos sistemas de esas compañías europeas vistos los problemas que, tradicionalmente, han encontrado para obtener crédito de la banca. Hasta tal punto que el plan se incluye en la Estrategia Europa 2020 para el crecimiento y el empleo.


El problema es que los auditores europeos, encargados de revisar dónde se invierte cada euro del presupuesto de la Unión y su eficacia, estiman que la propia CE no ha dado precisamente ejemplo de eficiencia en este caso. Al contrario, sugieren incluso cierta desidia por parte de sus responsables en los fondos dados al capital riesgo -más de 3.300 millones entre 2014 y 2022, según las últimas estimaciones- para que impulse nuevas empresas. Y es que, reprochan, no solo «no ha llevado a a cabo una evaluación global de las necesidades del mercado ni de su capacidad de absorción», sino que sólo ha presentado pruebas «limitadas» del impacto logrado. Su censura va incluso un punto más lejos. Dicen que las decisiones de la Comisión sobre la cuantía financiera que se daba a cada fondo y/o empresa «no estaban suficientemente justificadas».


Desde Bruselas aceptan la crítica, pero con matizaciones: el calendario de esas evaluaciones no lo fijan ellos, sino la norma que aprobaron el Consejo y el Parlamento Europeo. Y aducen que los datos existentes «son muy limitados» porque la información «privada» de cada compañía no se divulga y, además, los que proporciona el mercado «tampoco son plenamente fiables debido al pequeño tamaño» del sector del capital riesgo. En cualquier caso, desde la CE sí asumen algunos errores y aceptan que sus asignaciones financieras para las operaciones de capital riesgo (58 millones anuales desde 2014) «deben basarse en un análisis exhaustivo de las deficiencias de un mercado» que muy dependiente de los fondos públicos.

El Tribunal de Cuentas censura el reparto de fondos de la UE al capital riesgo