jueves 22/4/21

La UE vaticina una mejora a España pero teme quiebras empresariales

La revisión al alza del 5,6% situaría al país a la cabeza de la recuperación económica en la UE

Bruselas revisa al alza la proyección de crecimiento de España para este año y el que viene. Y lo hace con un reajuste que coloca al país muy por encima de las medias europeas. Su Producto Interior Bruto (PIB) escalaría este 2021 más que ningún otro en la UE, un 5,6%, dos décimas superior a lo previsto hace tres meses. Y el dato que se plantea para el próximo ejercicio (5,3%) la colocaría en el pelotón de cabeza de los diecinueve países del euro, solo superado por Malta. A partir de aquí los matices.

El primero, con ese rebote en dos tiempos, España no conseguirá hasta 2023 neutralizar el desplome del 11% del pasado año. La Eurozona, sin embargo, sí (3,8% y 3,8% compensarían su contracción del -6,8%). El segundo, la perspectiva de la Comisión Europea es más pesimista que la barajada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que elevaba el trazo hasta el 7%. El tercero, el país podría enfrentarse a una oleada de insolvencias empresariales en su potente sector Servicios (el más golpeado por la pandemia) cuando se retiren las medidas de cobertura gubernamental. Un aviso válido también para otros Estados como Italia o Grecia, en los que turismo, ocio y hostelería son claves en su tejido productivo. Y cuarto, como el resto de sus socios, España tendrá que esperar al segundo semestre para consolidar la evolución positiva. Y eso si la campaña de vacunación se agiliza y las nuevas mutaciones del patógeno no obligan a prorrogar (y endurecer) las restricciones. Entre los escenarios más favorable y el más negativo, la fluctuación general sería de uno o dos puntos. Arriba o abajo.

«La recesión en 2020 no fue tan profunda como se esperaba, y gracias a los avances en materia de vacunas, ahora esperamos que la economía de la UE volverá a su nivel de PIB anterior a la crisis ya en 2022», explicó el comisario responsable de Economía, Paolo Gentiloni, durante la presentación de estas previsiones de invierno. A diferencia de las anteriores, se excluye del análisis déficit o endeudamiento público (disparados por los latigazos de la pandemia).

Ese «mejor de lo esperado», en lo que se refiere a España, tiene una particularidad. El pasado 5 de noviembre se auguró un batacazo del 12,4%. El -11% al cierre, es mejor. Aunque continúa liderando el retroceso entre los Veintisiete. La cuestión es que «aquellas previsiones no estaban totalmente actualizadas. Ahora tras ver que hubo un buen tercer trimestre y un cuarto relativamente positivo (0,4%) entendemos que habrá rebote fuerte en España los dos próximos años», argumentaba el italiano. La evolución sería ésta: consumo e inversión privados caerán hasta marzo, se recuperarían en el segundo trimestre y a partir de julio, con la vacunación avanzada y la retirada progresiva de las restricciones, «la actividad económica debería recuperarse con fuerza impulsada por una mayor demanda». Se percibiría incluso «una suave recuperación del turismo internacional» con las exportaciones creciendo más rápido que las importaciones.

La UE vaticina una mejora a España pero teme quiebras empresariales