lunes 28/9/20

UGT propone repartir la cotización para mejorar la pensión de la mujer



A peores empleos, menores pensiones. Ésta es una máxima que se cumple rigurosamente y es por ello que las mujeres cuentan con unas prestaciones más bajas que los hombres. Nada más y nada menos que unos 6.000 euros menos al año, según denunció ayer UGT en la presentación de un informe. De esta forma, si la brecha salarial se sitúa en un 23%, aumenta hasta el 34,6% en el caso de las pensiones del Régimen General.


La causa de que las prestaciones de ellas sean más bajas se encuentra en el mercado laboral. «El empleo de las mujeres es peor que el de los hombres», afirmó Cristina Antoñanzas, vicesecretaria General de UGT, durante la presentación de este estudio. De hecho, la tasa de ocupación femenina es 11 puntos inferior a la masculina y esta misma diferencia de 11 puntos se registra también en la tasa de ocupación. Además, ellas realizan el 74% del empleo parcial y las ocupaciones con bajos salarios y, de igual forma, son la inmensa mayoría de las que se acogen a una excedencia para el cuidado de los hijos (92% son mujeres) o de otros familiares dependientes (ellas representan más del 83%).


Es por ello que desde el sindicato liderado por Pepe Álvarez exigieron poner en marcha una serie de medidas para reducir esta «alarmante» brecha de género que existe en el sistema de pensiones. Entre ellas destaca por su novedad una especialmente: la de repartirse las cotizaciones a la Seguridad Social entre los dos miembros de la pareja en caso de que la mujer se acoja a una excedencia o una reducción de jornada para el cuidado de hijos. Es decir, que si el hombre continúa con su empleo a tiempo completo mientras que ella reduce su jornada y, por tanto, su salario por motivos familiares, su pareja le ceda parte de sus cotizaciones al sistema, para que el perjuicio por este periodo de menor actividad no redunde exclusivamente en la mujer.


UGT también pidió al Gobierno que se incluya para el cómputo de las pensiones el periodo de tiempo durante el cual muchas mujeres desde 1937 hasta 1978 realizaron el servicio social, esa especie de ‘mili’ femenina a la que estaban obligadas durante la dictadura franquista si eran solteras y querían acceder a un empleo o sacarse el carné de conducir o el pasaporte, de forma que esos meses e incluso en algunos casos más de un año que prestaron sus servicios al Estado pasen a formar parte de su vida laboral y, por tanto, cuenten como años de cotización de cara al cálculo de su futura pensión. Precisamente hace unos días el Defensor del Pueblo solicitó modificar la Ley General de la Seguridad Social para contabilizar ese tiempo de realización del Servicio Social Femenino después de que una mujer interpusiera una queja por ello.


De igual manera, desde UGT también exigieron al Ejecutivo que aplique a las mujeres monoparentales que tengan un hijo (separadas, solteras o viudas) ese 5% de aumento de pensión que se otorga a las que tienen dos hijos o más, así como impulsar la creación de escuelas infantiles gratuitas de 0 a 3 años, dotar de más dinero y medios a la ley de dependencia para que las mujeres no tengan que abandonar el mercado laboral y aprobar una ley de igualdad salarial con una valoración de los puestos de trabajo realizados desde una perspectiva de género.


Y es que en todas las modalidades de pensiones ellas ganan bastante menos que los hombres, salvo en una: la prestación por viudedad, donde un 96,2% de sus beneficiarios son mujeres y en este caso cobran más que ellos.

UGT propone repartir la cotización para mejorar la pensión de la mujer