domingo. 03.07.2022

La urgencia de reorganizar la vida: la semana laboral de 4 días divide a los expertos

Valencia acoge una cumbre para adecuar el trabajo a la conciliación
                      Imagen de la cumbre internacional de cuatro días. ANA ESCOBAR
Imagen de la cumbre internacional de cuatro días. ANA ESCOBAR

Reducir la semana laboral a 4 días acompaña la lucha contra el cambio climático y la desigualdad y ahora es el momento, aprovechando la modificación en los sistemas que ha propiciado la pandemia, de reorganizar la vida para ganar en salud y bienestar mediante una fórmula que funcione para todos.

La Cumbre Internacional de la Semana de 4 Días, que se celebra este viernes y sábado en Valencia, ha reunido este viernes a representantes de organizaciones políticas en un debate titulado «Una alianza política internacional para la jornada laboral de cuatro días», en el que han expuesto las experiencias en este campo en Reino Unido, Gales, Irlanda o Escocia.

El líder de Más País, Íñigo Errejón, ha avanzado que muy pronto el Gobierno de España va a sacar las bases para que las empresas opten a los 50 millones de euros en ayudas que el Ministerio de Industria dispondrá para reducir la semana laboral a cuatro días o 32 horas.

La diputada de Verdes/EFA en el Parlamento Europeo Katrin Langensiepen ha comenzado su intervención en el debate afirmando que su bisabuelo «probablemente vivió una mejor vida de la que yo tengo ahora en el siglo XXI» y, por eso, «no podemos seguir igual, hay que encontrar soluciones».

Ha instado a ser «revolucionarios» para poder seguir habitando juntos el planeta y acabar con la situación de las mujeres pero no cayendo en la trampa de pensar que con una reducción de la jornada semanal tendrán más tiempo para criar a sus hijos sino para otorgarles más libertad.

Para el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, de Podemos, la reducción de la semana laboral entronca con el debate de una vida mejor para la que hay que construir alianzas políticas internacionales, y buscar fórmulas que funcionen para todo el mundo.

Reorganizar los cuidados para que no recaigan en la mujer, reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), frenar el consumo de energía y reducir los desplazamientos son algunos de los desafíos actuales, ha dicho Álvarez, quien ha señalado que la fiscalidad puede ayudar pero debe ir acompañada de un patrón de reducción de jornada sin merma salarial.

«Hay gente que interpreta que la palabra libertad se limita a poder tomar cerveza en los bares, pero tiene que ver con disponer de tiempo libre, tener buena salud. Y la verdadera libertad pasa por reducir la jornada laboral», ha defendido.

El diputado en el Parlamento de Gales Peredur Owen Griffiths, de Playd Cymru, ha asegurado que la semana de cuatro días reduciría la huella de carbono en 127 millones de toneladas de CO2 anuales en Reino Unido y tendría «beneficios evidentes» en la igualdad.

En Irlanda, por el contrario, existe «un escaso interés» en la jornada de cuatro días, ha dicho la diputada de Verdes en el Parlamento Neasa Hourigan, que ha reivindicado que las mujeres y las familias tengan más poder de decidir cómo organizarse.

En opinión de la diputada en el Parlamento de Escocia Fiona Hyslop, de SNP, se debe poner el enfoque desde una visión colectiva, no de partidos de izquierda o de derecha, y ha comentado que en las empresas escocesas que lo aplican se ve un incremento de la productividad y una reducción de la tasa de enfermedades.

Florent Marcellesi (Verdes-Equo), exdiputado en el Parlamento Europeo, ha opinado que se debe dar una respuesta «con justicia social y ecológica» al cambio climático y para cualquier gobierno debe ser una prioridad porque «gobernar es anticipar».

La urgencia de reorganizar la vida: la semana laboral de 4 días divide a los expertos
Comentarios