sábado 27/11/21

Uno de los instrumentos de inversión que más popularidad ha ganado en los últimos años son los fondos cotizados, denominados ETF por sus siglas en inglés (Exchange Trade Fund). Estos productos financieros cuentan con la gran ventaja de que, pese a ser fondos de inversión colectiva, pueden venderse y comprarse en Bolsa como si fueran acciones.

Sin embargo, a diferencia de las acciones, los ETF, como decimos, son fondos de inversión y, como tales, están formados por cestas de productos o, mejor dicho, por réplicas de las mismas. Es decir, la mayoría de los ETF son de gestión de pasiva y tienden a copiar índices de Bolsa completos, sectores o países.

En este sentido, entre sus principales ventajas figuran la diversificación que ofrecen y la eficiencia en costes. Por el contrario, como principal inconveniente se encuentra el hecho de que los traspasos no están exentos de tributar.

Ventajas e inconvenientes de los ETF