miércoles 28/10/20

La hábil trampa sancionadora

Curiosa la imagen que a mediodía de ayer dejaba un vehículo radar de la Policía Local instalado a la altura del Teatro Trianón en Ramón y Cajal, una de las arterias principales de la capital, de la que habían desaparecido oportunamente las inevitables vallas que cada fin de semana impiden el tráfico por el centro de la ciudad. Mientras los coches encontraban vía libre hacia Santo Domingo sin obstáculo ni restricción alguna, el dispositivo policial se afanaba en captar a aquellos conductores que sobrepasaban los 30 kilómetros por hora que ahora imperan en las calles de la ciudad. Las vallas amarillas, eso sí, continuaban capando los accesos en el resto de las vías del entorno, así que si fuéramos malpensados podríamos creer que la ausencia de barreras precisamente en dicha arteria se podía deber a la pretensión de que los incautos conductores cayeran en una trampa sancionadora hábilmente preparada. Si fuéramos malpensados, que no lo somos...

La hábil trampa sancionadora
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