jueves. 07.07.2022
Diario de campaña

En Italia están que no saben cómo llegar a alcanzar una mayoría que dé para nombrar primer ministro. Y le toca repetir a Mattarella, que no quería. Que así en clave frívola suena a cuando en clase no éramos capaces de que alguien quisiera ser delegado de curso. En Portugal votaron ayer y a medida que llegaba la fecha el empate más que técnico era prodigioso. Un abogado de Lisboa y un economista de Oporto a por São Bento, residencia del primer ministro, concretaba la periodista Paula Fernández en su crónica. Aquí, en Castilla y León, parece que va parecido. De empate y tie-break. Como la democracia es el sobreesfuerzo del entendimiento frente a la zona de confort de no decidir (hay quien lo prefiere) parece que estos resultados así son una justicia poética de la misma democracia, alertando de la necesidad de anteponer consensos. Porque si no es así, queda todo muy desordenado. Como esa serie en la que el título estaba por encima de la serie: El desorden que dejas. Aunque bien pensado, tampoco estaba tan mal.

Algo así hizo Nadal. Que a cuenta de su final, desordenó las casas desde el desayuno a la hora del vermú. Y encima, en domingo.

La primera jornada dominical tuvo en León un buen rival en forma de partido de tenis. Lo que dicho sea de paso, tuvo que ser un argumento incontestable para eludir responsabilidades en el caso de ser requeridas. Si se vio a Juan Carlos Suárez-Quiñones, que visitó el Rastro. Y en ese mercado con mucha segunda mano dijo que supo de primera la realidad de los autónomos. Estos próximos días los políticos se mezclarán con la gente porque los políticos ya solo ven votantes. En esos encuentros, aunque todo es muy de postal, a veces sirve para al menos poder transmitir realidades que no por conocidas necesitan de la fuerza narrativa de la primera persona.

De más a menos, y de forma regional, el balance del fin de semana tiene sus momentos estelares. Y haciendo cuentas resulta que de estas tierras surgieron hasta dos presidentes del Gobierno. De la A a la Z. Aznar y Zapatero. Dos políticos que encontraron el carisma por el camino. Arrimaron el hombro y participaron en la campaña con ese aire de infalibles que le permiten sus correligionarios. Como hoy es día laborable, la jornada promete ritmo frenético, presencia mediática, mensajes potentes. O al menos eso se espera. Los fines de semana tienen más de espectáculo. Carmen Calvo y hasta el mismísimo Pedro Sánchez, en Zamora, hicieron acto de aparición. Y ahí se desata la pasión de los fans. Que como sean correspondidos pueden eternizar la cita. Tal vez Olona, por ejemplo, siga haciéndose fotos al acabar su mitin al aire libre como prometió, y cumplió, a sus seguidores.

13-F: El desorden que dejas
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