jueves. 01.12.2022

Cuando hoy se reúnan en Valladolid el expresidente José María Aznar y el actual presidente de la Junta de Castilla y León y candidato a la reelección del PP, Alfonso Fernández Mañueco, estará cerrándose un círculo histórico de casi 35 años, que son los que han pasado desde que el primero abrió el camino de hegemonía popular en Castilla y León hasta la actualidad. Tal y como vaticinan las encuestas de cara a las elecciones del próximo 13 de febrero, con una previsible necesidad de acuerdos con otros partidos para formar gobierno, tanto para el PP como para el PSOE, todo empezó para los populares en Castilla y León con una ajustada victoria de Alianza Popular en 1987 —5.000 votos y empate a escaños con el PSOE—, lo que le llevó a tener que coaligarse con CDS.

Atrás quedaban los gobiernos socialistas de Demetrio Madrid y empezaba una sucesión de triunfos electorales y de gobiernos populares que se extiende ya por casi 35 años.

AZNAR (1987-1989)

Tras dos años en el cargo, en los que situó como portavoz de la Junta a un jovencísimo entonces -22 años- Miguel Ángel Rodríguez, actual asesor de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y cogió aire para ser el preferido por Manuel Fraga para renovar Alianza Popular y emprendió su carrera nacional, que le llevó a la victoria electoral que derrocó al histórico socialista Felipe González.

POSADA (1989-1991)

Cogió el relevo de Aznar y sus dos años son vistos con la perspectiva de la transición que en ese momento vivía Alianza Popular, para convertirse en el Partido Popular, ya que el partido optó posteriormente por el soriano Juan José Lucas como apuesta a largo plazo en Castilla y León. Posada también inició con su marcha una dilatada trayectoria nacional, que le llevó a ser ministro y presidente del Congreso de los Diputados entre 2011 y 2016.

LUCAS (1991-2001)

Consiguió la primera mayoría absoluta del PP en Castilla y León y fraguó para esta tierra esa fama de ‘granero de votos’ para los populares. En esas elecciones de 1991 se produjo un fenómeno que ahora vislumbran las encuestas: el descalabro del centro (CDS en aquel momento, que puede ser equivalente a Cs, aunque con el matiz de que entonces no existía Vox), lo que fue aprovechado por el PP -subieron 11 escaños frente a la pérdida de 13 por parte de CDS-. Su mandato, prolongado por diez años, marcó el camino a quien posteriormente tomó su relevo -Herrera-, al dejar el cargo de presidente para enrolarse en el Gobierno de Aznar como ministro de la Presidencia (2001-2002) y posteriormente presidir el Senado (2002-2004).

HERRERA (2001-2019)

Herrera, portavoz del Grupo Popular en las Cortes hasta ese momento, fue el elegido por Lucas para quedarse al frente de la Junta. Fue en 2003 cuando su presidencia pasó el filtro de las urnas con un resultado casi calcado al de cuatro años antes, con una holgada mayoría absoluta que mantendría hasta 2015, cuando se quedó a las puertas y tuvo que buscar acuerdos parlamentarios con un Cs en crecimiento. La marcha de Herrera al frente del partido generó una brecha interna, provocada por unas primarias que enfrentaron a Mañueco y al leonés Antonio Silván —al que Herrera apoyaba implícitamente—, y que aún hoy investiga un Juzgado de Salamanca por si pudo haber financiación ilegal del PP salmantino por sufragar deudas de cuotas de afiliados para que pudieran votar, sin justificar el origen de ese dinero.

MAÑUECO (2019-...)

Con el peor resultado electoral de la historia del PP, situado como segunda fuerza en votos y escaños tras el PSOE, un acuerdo fraguado por las direcciones nacionales del PP y Cs, que situó a los populares como socio preferente de los naranjas en Castilla y León, Madrid, Andalucía y Murcia, Mañueco se convirtió en presidente autonómico, con el dirigente de Cs, Francisco Igea, de vicepresidente.

Aznar regresa 35 años después
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