jueves. 07.07.2022

Las elecciones autonómicas se celebran de manera ininterrumpida desde 1983. Hasta en diez ocasiones se ha votado. Y a estas alturas se mantienen algunos feudos totales, donde la victoria de un partido se mantiene en el tiempo.

Ocurre en el bando socialista en lugares del Bierzo como Berlanga, Camponaraya, Fabero, Carucedo, Peranzanes, Vega de Valcarce y Arganza. O en otros territorios de la provincia como Matanza, Vegacervera, Villagatón o Murias de Paredes.

Pero hay otros lugares en los que, a pesar de que el dominio en la actualidad es abrumador, la situación era totalmente distinta allá por los años 80 y 90, como en el caso de Hospital de Órbigo o en Pajares de los Oteros (hoy con un alcalde independiente exsocialista en un territorio de claro color popular hasta finales de los 90).

También hay casos de evolución al contrario, incluso en territorios mineros, como en Páramo del Sil, Benavides, La Pola de Gordón o Sabero, en los que el voto evolucionó desde la izquierda a la derecha.

Más azul que rojo

El dominio del color popular es más notable en territorios del sur y del centro de la provincia, en territorios agrícolas, aunque hay un poco de todo: Almanza, La Antigua, Los Barrios de Luna, Calzada del Coro, Fuentes de Carbajal, Grajal de Campos, Joarilla de las Matas, Laguna Dalga, Laguna de Negrillos, Lucillo, Onzonilla, Riello, Rioseco de Tapia, San Adrián del Valle, San Millán de los Caballeros, San Pedro Bercianos, Sena de Luna, Soto de la Vega, Valdefuentes del Páramo, Valdemora, Valdepiélago, Villadangos del Páramo, Villamañán, Villamontán de la Valduerna, Villaselán, Villazala, Villazanzo de Valderaduey o Zotes del Páramo.

En el caso del Bierzo, al azul popular—o heredado del centrismo— se concentra en Congosto, Molinaseca, Oencia, Puente de Domingo Flórez o Sobrado, al menos hasta tiempos recientes.

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