jueves. 01.12.2022

El encaje de pactos sigue enmarañado

Desde el PP continúan asegurando que su acuerdo es con su electorado para mantener su imagen centrista frente al candidato de Vox

Cuando se acerca el ecuador de la campaña electoral en Castilla y León y todas las encuestas y tendencias coinciden en que el 13-F deparará unos resultados que encaminan a la necesidad de que los partidos se remanguen para negociar la investidura y quizás un nuevo gobierno de coalición, los candidatos se resisten a desvelar sus bazas, pero dejan ya algunas pistas y algunas certezas en este sentido.

Por empezar por quienes más opciones tienen de convertirse tras las elecciones en el presidente de la Junta, el popular Alfonso Fernández Mañueco y el socialista Luis Tudanca, ambos aspiran a conseguir un resultado que supere los 35 escaños para apurar sus opciones de formar un gobierno en solitario, de modo que únicamente necesiten apoyo para la investidura y pactos puntuales para los presupuestos y demás leyes.

En el caso de Mañueco, tanto él como los apoyos que le llegan desde el PP nacional, insisten en que su aspiración es un pacto con los electores que les permita rozar la mayoría absoluta —a la madrileña— y evitar un gobierno de coalición, fundamentalmente con Vox, ya que es la suma que más previsible parece.

Es por eso que, sin nombrarlo expresamente y sin pisar mucho ‘el callo’, en cada mitin hay algún ‘recado’ para Vox y apelaciones continuas a la necesidad de concentrar el voto del centro derecha en torno al PP, algo que hoy mismo ha reiterado el candidato popular en su visita al municipio vallisoletano de Medina del Campo, donde se ha reunido con organizaciones profesionales agrarias y regantes. En el caso del socialista Luis Tudanca, en una entrevista con la cadena Ser, ha incidido en su idea de que el único cordón sanitario que tiene es con la extrema derecha de Vox y ha garantizado que «jamás» mercadeará «con los derechos de las mueres y sus libertades por un kilómetro de carretera», en referencia a los acuerdos que puedan depararle la Presidencia de la Junta tras las elecciones.

Y en un sentido similar, la secretaria de Organización del Psoecyl, Ana Sánchez, ha advertido de que en las elecciones se elige entre la regeneración que ofrece el PSOE o el PP «que a su decadencia y corrupción pretenden sumar el túnel del tiempo y retroceder en derechos» que ve en Vox.

Por su parte, el candidato de Vox, Juan García-Gallardo, ha reconocido que el PP les tiene «desconcertados» porque «unos días dicen que se sentirían cómodos pactando con Vox» y otros «que su socio natural es el PSOE». A preguntas de los medios de información en una visita a Mercaolid, ha sostenido que con el PSOE y Unidas Podemos mantienen una «distancia infinita», pero con el PP han demostrado tener «capacidad de entendimiento» para pactar un posible gobierno autonómico.

Precisamente quien decantó la balanza del Gobierno en las anteriores elecciones autonómicas de 2019, el candidato de Cs, Francisco Igea, ha abogado por que la Comunidad «deje de ser una comunidad conservadora» y en la que la gente pueda emprender alejada del «clientelismo de siempre», «más abierta, más libre, más orientada al progreso» que sea multicultural y «de acogida».

Más concreto ha sido el cabeza de lista de Cs por Burgos, José Ignacio Delgado, quien ha reiterado la posición definida por su candidatura en materia de pactos postelectorales: «No se negocia con quien te traiciona y el apoyo a Fernández Mañueco es para nosotros una línea roja para cualquier negociación», ha avisado, dejando la puerta abierta tanto a un acuerdo programático con el PP como con el PSOE, pero sin el actual presidente de la Junta en la ecuación.

Otro de los potenciales socios de investidura, los representantes de Soria Ya han expresado por medio de su candidato, Ángel Ceña, que sólo uno de los grandes partidos (PSOE y PP) estará en disposición de formar gobierno tras las elecciones autonómicas del próximo 13 de febrero. Ese gran partido, si nos necesita, acudirá a nosotros o nosotros a ellos, para facilitar la gobernabilidad», ha asumido, con referencias a la necesidad de dialogar sobre el programa y las promesas incumplidas desde hace años.

Reforma laboral

El debate y la votación en el Congreso de los Diputados de la reforma laboral aprobada por el Gobierno de España tras pactarla con los sindicatos UGT y CCOO y la patronal CEOE, salvada en una ajustada votación por los apoyos de Ciudadanos y la Unión del Pueblo Navarro (UPN), partido este último vinculado con el PP, ha deparado este jueves un intercambio de reproches entre los candidatos.

Preguntado por el apoyo ofrecido por Cs y UPN a esta reforma laboral, el presidente de la Junta de Castilla y León y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, ha remitido a ambos partidos para que expliquen su voto y «si se sienten cómodos con sus compañeros de viaje», en referencia a Unidas Podemos. Mañueco ha vinculado estos apoyos con la «extremada debilidad» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la «fractura» de los socios parlamentarios que hasta ahora habían formado el apoyo al Ejecutivo.

Pero el argumento de las compañías se le ha vuelto en contra al representante del PP cuando el candidato del PSOE ha aludido a que el PP que se opondrá a la reforma laboral del Gobierno de España junto a partidos como Vox, Bildu o Esquerra. «La de cosas que estarían diciendo hoy si el Gobierno hiciera lo miso que el PP», ha manifestado Tudanca, en alusión a si el Ejecutivo nacional se hubiera apoyado en partidos independentistas como Bildu o ERC para sacar adelante la convalidación de la reforma laboral. Por ello, sobre esta reforma, Tudanca ha dado la «bienvenida» a todos los apoyos parlamentarios para una reforma de gran calado que «beneficiará a todos los españoles» y dónde «no importa el quién sino el qué y para qué». El representante de Cs, Francisco Igea, ha afirmado sobre las palabras de Mañueco y la votación de la reforma laboral que los «compañeros de viaje» de su partido son «los trabajadores, los que quieren un sistema de contrato que permita dar estabilidad al empleo». «No sé a quién se refiere, supongo que a Fátima Báñez o al Diálogo Social», ha indicado en un comunicado, que ha aseverado que lo que hoy se ha aprobado «es un acuerdo del Diálogo Social».

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