martes. 05.07.2022

El primer cargo de Vox en una institución está acostumbrado a recibir balonazos. Fuera y dentro de las pistas.  El nuevo presidente de las Cortes de Castilla y León, Carlos Pollán, fue portero del Ademar de León, el club de balonmano que llegó a luchar en la élite nacional y europea. De la portería pasó a los despachos. Su etapa de presidente se cerró con un concurso de acreedores por una deuda de casi un millón de euros. Pollán se graduó en Trabajo Social y luego también estudió Derecho. Trabaja como autónomo desde los 23 años en su empresa de asesoría laboral, aunque en el registro mercantil aparece con cargos en otras dos sociedades: una de informática y otra de productos cárnicos con actividad en León y Vizcaya. 

No se metió en política hasta pasados los 50 años. Como muchos otros electos de Vox, es un relativo novato. Se estrenó en las autonómicas y municipales de 2019 con un doble fracaso. No salió elegido ni en el Ayuntamiento de Sariegos al que se postuló como alcalde, ni a las Cortes, en las que era el número cinco por León, donde Vox no logró representante alguno. En esta ocasión, lideraba la papeleta por esta circunscripción.

Sus inicios en el balonmano están ligados a una de las escuelas más prolíficas de este deporte en España, la del Colegio Hermanos Maristas de León, donde, a las órdenes del legendario y ya fallecido Hermano Tomás Higarza, llegó a formar parte de generaciones brillantes en categorías inferiores de este deporte.

Eso le permitió, como cantera del Ademar, el equipo de su tierra, formar parte de sus diferentes conjuntos hasta alcanzar la primera plantilla, aunque no llegara a saborear la máxima categoría, ya que en el año del ascenso en la temporada 93-94 ya no integraba el plantel que dirigiera Pepe Duarte para conseguir un hito histórico.

Después de su etapa como jugador siguió ligado a la disciplina del Ademar encargándose de su filial en Primera División Nacional durante varias temporadas, también ligándose al balonmano femenino como ayudante de Isidoro Martínez logrando el campeonato de España juvenil con el desaparecido Deleba, luego fusionado en el actual Cleba León.

Más tarde llegaría el salto a la gestión tras la dimisión del presidente del Ademar Juan Arias, artífice de los grandes éxitos del club, encabezando una de las tres listas que se presentaron para optar a la sucesión junto a las del fallecido Carlos Álvarez, avalado por el propio Arias y que parecía el gran favorito, y la de Jesús López.

En una apretada votación, Pollán se impuso, contra pronóstico, por tan solo 9 votos a Álvarez, con el que había compartido vestuario, asumiendo la presidencia de un club, ya con varios títulos nacionales y europeos en sus vitrinas el 8 de julio de 2009.

Tras prescindir del actual seleccionador español, Jordi Ribera, eligió como sustituto en el banquillo a Isidoro Martínez, formando posteriormente una plantilla plagada de estrellas con jugadores como Antonio García, Carlos Ruesga, Rafael Baena o Adrian Di Panda, entre otros.

La marcha después de tan solo una temporada de Martínez supuso la vuelta de Manolo Cadenas al banquillo y, pese a tener que recortar el presupuesto de manera notable y perder a la mayoría de jugadores, las dificultades económicas empezaron a ser acuciantes.

Los impagos a la plantilla acabaron desencadenando en la solicitud de un concurso de acreedores y la dimisión de Carlos Pollán el 18 de abril de 2013 cuando la situación parecía conducir a la desaparición de la entidad, asumiendo la presidencia una junta gestora encabezada por Jesús López.

Tras su etapa en el balonmano se vinculó al pádel deporte en el que tiene un hijo entre los jugadores más destacados de Castilla y León.

El hombre acostumbrado a recibir balonazos
Comentarios