miércoles. 06.07.2022
Sanchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. JUAN CARLOS HIDALGO

Desde hace dos días, una ristra de señales de tráfico anticipan el cierre y de accesos a la zona de exclusión que se prepara en torno al polideportivo de la Torre, sede del acto central de campaña del PSOE en León. No es necesario ese despliegue de previsión en el otro punto caliente del acceso del presidente del Gobierno a León. El aeropuerto vive la vísperas de la llegada del avión presidencial en la misma posición de quietud que le acompaña cualquier sábado. En el sosiego de la zona aeroportuaria, en donde ninguna señal anticipa el trasiego que se va a producir 24 horas después.

Una visita del presidente del Gobierno, secretario general del PSOE, para alentar un acto político en el que es principal atractivo y cabeza de cartel, no deja impasible al entorno. Pedro Sánchez regresa al polideportivo de la Torre, al mismo escenario que eligió para arrancar aquella carrera titubeante de las primarias socialistas que le encumbraron en el estamento orgánico socialista antes del despegue meteórico hacia el ejecutivo, envuelto en un halo de expectación bien distinto. El poder y la política generan estas sinergias.

En las vísperas del mitin, que la organización espera entre muchedumbre, según se deja entrever por el despliege armado en torno a la zona de exclusión en el perímetro entre las calles del Encinar y el polígono de viviendas de la Torre, pesa tanto el qué, el quién, (vendrá) y el cómo. El Falcon es el recurso de viaje habitual en los desplazamientos del presidente del Gobierno. Fuente de crítica, en medio de las evasivas del ejecutivo de dar explicaciones sobre los planes de transporte del primer ministro español, que alude a estrictos motivos de seguridad, inherentes al cargo que ocupa.. Tanto para elegir estrategia de desplazamiento como para aclarar la forma, con independencia del coste. Y del desgate, que los rivales políticos han observado en esta fuente motriz de la movilidad del inquilino de La Moncloa.

En León es escucha el rumor de los motores del air force one español 24 horas de que aterrice en la pista del aeropuerto de La Virgen del Camino, que encontrará despejada, sin presión en la frecuencia de entradas y salidas de vuelo, igual que se muestra en este sábado de sol en el que la altiplanicie del jano del valle del Jotón deja correr una brisa que agita las banderas, entre el sol que estalla en el frontal acristalado del escaparate de la terminal y alarga hasta las brumas que asaltan el cordal, y amenazan con un cambio de tiempo que no termina de llegar.

La paz de León en vísperas de la visita del presidente, de la llegada del Falcon, célebre y mediático, que abrirá un repertorio de protocolo de seguridad, un pasillo blindado y casi inadvertido a los ojos de los automovilistas, por ese tramo de la N-120 que será un tobogán de coches oficiales para llevar al presiente del Gobierno hasta el escenario del mitin. El momento culmen del plan electoral del PSOE en la capital leonesa.

En las tertulia de café matinal de este sábado de paz y sol de invierno en León se habla del falcón. Que asume el papel dinamizador del helicóptero que solía emplear Zapatero para llegar a la cita anual de Rodiezmo. Cada presidente tiene un mantra.

La paz del aeropuerto de León en la víspera del Falcon de Pedro Sánchez
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