jueves. 01.12.2022
                      Alfonso Fernández Mañueco y Mariano Rajoy se fotografiaron durante su paseo por Ordoño con los vecinos que se les acercaron. RAMIRO
Alfonso Fernández Mañueco y Mariano Rajoy se fotografiaron durante su paseo por Ordoño con los vecinos que se les acercaron. RAMIRO

Con los últimos escaños en disputa y las encuestas en descenso, el PP recurrió a la figura de Mariano Rajoy. El expresidente del Ejecutivo central protagonizó el mitin en León para pedir a los ciudadanos que vayan «a votar» porque sino «otros» votarán por ellos y les animó a respaldar a la formación popular para lograr «un gobierno estable» para que «a Castilla y León no que le pase como le está sucediendo a España». La idea gravitó sobre todo el encuentro, con más de medio millar de personas congregadas en las instalaciones del Olímpico, a las que advirtió de que «sería un experimento muy dañino que hubiera siete u ocho partidos, cada uno de ellos tirando y defendiendo sus propios intereses, en lugar de ocuparse de los intereses de todos».

Rajoy insistió en que Alfonso Fernández Mañueco «es de lejos el mejor de todos los candidatos por experiencia, solvencia, inteligencia y capacidad». «Una persona adulta en la que se puede confiar», resumió, después de extenderse en su crítica a la «infantilización de la política» que impera en España. «Muévanse porque los últimos escaños de cada provincia se pueden decidir por 10, 12 o 15 votos. Muchas batallas se ganan en el último minuto», insistió dentro de una intervención en la que los asistentes se rindieron a la sorna del político gallego por sus continuos guiños, como el que lanzó al recordar que se crió en León de los 5 a los 15 años». «Yo salí así porque viví 10 años en León», reseñó.

El expresidente incidió en su idea de que la comunidad necesita «estabilidad, certidumbre y unas cortes gobernables, no como lo que vemos en el Congreso de los Diputados» y recordó que se necesitan «valores seguros, no experimentos». Frente a esta política, Rajoy defendió que «el PP es un partido serio, que representa al centroderecha». «Somos un partido con trayectoria y no una pandilla de amiguetes que fundan un partido», apostilló. Pero entró a valorar los pactos con Vox, más allá de una breve frase muy Rajoy, durante el paseo por Ordoño II. «Yo quiero que el PP pacte con la gente y luego, ya veremos», concedió.

Empeñado en continuar con la definición de lo que es el PP, Rajoy se extendió en que se trata de «un partido abierto a todos: empresarios, autónomos, trabajadores, pensionistas, jóvenes y mayores; de todas las regiones y todas las provincias; que no lleva en la política española un cuarto de hora, que viene de la transición, que ha gobernado y sabe gobernar». «Somos un partido para todos. Un país en el que cada uno tira por su lado es un país que no prospera», señaló para cargar de nuevo contra el Gobierno actual.

La exposición le sirvió a Rajoy para volver a ensalzar a Mañueco como un presidente que «gobierna con mesura, equilibrio y democráticamente, y que, cuando no puede porque los socios no cumplen, hace lo que se hace en democracia: disuelve y le dice a la gente que elija». Con la ironía, apuntó que se presentan «para gobernar, no para ser bisagra de nada», porque el PP no es una formación «bisagrista para zascandilear a última hora a ver lo que pesca».

El escenario lo había calentado el candidato. Alfonso Fernández Mañueco, quien citó a Rajoy como su «guía en estos años», se centró en reclamar a los militantes que se movilicen porque «sólo hay dos opciones: el modelo del PSOE y los partidos minoritarios y locales pidiéndole, como a Sánchez, o el modelo sólido del PP». «Somos los únicos que tenemos proyecto de futuro para León y para la comunidad», describió, antes de reclamar a los militantes y cargos que busquen «a los indecisos que no saben a quién votar». «Cada uno de vosotros conoce a diez personas de estas como mínimo. Salid y decirles que el PP es solvente, serio y trae la estabilidad y el crecimiento a esta tierra. Son los que nos van a dar el último escaño», insistió, después de que el cabeza de lista por León, Juan Carlos Suárez-Quiñones augurase que «el principio del fin del sanchismo va a ser Alfonso Fernández Mañueco, va a ser el 13-F».

Rajoy llama al PP moderado a movilizarse hasta el final
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