jueves. 01.12.2022

El XIII Congreso del PP de Castilla y León, celebrado en Valladolid en 2017, y el XIV convocado este fin de semana en León culminarán con un mismo resultado, la elección del salmantino Alfonso Fernández Mañueco como líder autonómico del partido entre otras semejanzas, pero también con varias diferencias entre un proceso y otro.

Las circunstancias que envuelven una y otra cita, las personas que junto a Mañueco acapararán la atención y el horizonte electoral entre ambas convocatorias encierran una serie de cambios que provocan que este congreso se haya convertido en algo bastante diferente a lo vivido hace casi cinco años en el Centro Cultural Miguel Delibes, que acogió el encuentro tras las primeras primarias del PP en esta Comunidad.

Primarias vs candidatura única

Pese a los intentos por encontrar una candidatura de consenso que evitara unas primarias, en 2017 el PP de Castilla y León afrontó sus primeras elecciones internas para dirimir quién lideraría la transición del partido tras 15 años de Juan Vicente Herrera al frente: Alfonso Fernández Mañueco, con todo el control de los resortes internos del partido como veterano secretario general, y Antonio Silván, ungido con el apoyo implícito del 'herrerismo'.

Aún se habla de aquellas primarias porque un juzgado de Salamanca investiga si el PP de esa provincia incurrió en financiación ilegal al promover el pago de cuotas atrasadas de afiliados para que pudieran participar en esa votación interna, en la que Mañueco obtuvo un respaldo mayoritario (67,5%), lo que evitó que en el Congreso tuviera que desarrollarse una nueva votación entre los compromisarios.

Para el Congreso que arranca mañana todo ha fluido en torno a la figura de Mañueco, convertido en candidato único al no concurrir ninguna otra candidatura en el proceso abierto en diciembre y con el dominio de las organizaciones provinciales tras batallar con la dirección nacional la composición de sus órganos directivos, claves para controlar el partido en este territorio.

Elecciones a la vista

Aunque este tipo de citas políticas tienen siempre el horizonte electoral marcado con grandes letras y el elegido suele convertirse en candidato automáticamente, también en la distancia con las urnas existe una notable diferencia entre el Congreso del PP de 2017 y el que arranca mañana, ya que frente a los casi dos años de margen que hubo en el anterior, ahora se ha integrado prácticamente como el principal acto de precampaña del PP de Castilla y León, a menos de un mes del 13-F.

Hace cinco años se abrió el debate sobre la 'bicefalia' que se produciría al convivir Herrera al frente de la Junta y Mañueco al frente del PP y como candidato a unas elecciones que aún quedaban lejos, aunque de aquel congreso ya salió una encargada de elaborar el "Programa 2019".

La elegida por Mañueco para ese cometido fue Silvia Clemente, por aquel entonces presidenta de las Cortes de Castilla y León, cargo que dejó de forma airada y con fuertes críticas hacia su partido y el propio presidente autonómico del PP para convertirse posteriormente en aspirante a candidata con Ciudadanos, en unas primarias que perdió ante Francisco Igea, tras descubrirse irregularidades en la votación que inicialmente había ganado.

El papel de Génova

En 2017 el proceso preparativo del Congreso estuvo marcado por el adiós de Herrera y la dirección nacional, con Mariano Rajoy aún al frente tanto del partido como del Gobierno, tuvo una incidencia relativa en la organización, más allá de las protocolarias intervenciones del propio Rajoy y la secretaria general, María Dolores de Cospedal, a la que posteriormente apoyaría Mañueco en la disputa interna por el liderazgo nacional del partido.

En este momento, con Castilla y León convertida en una pieza clave en la estrategia nacional del PP para tratar de desgastar el Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, la dirección nacional ha dejado claro que se piensa involucrar al máximo en estas próximas semanas, con una presencia masiva de cargos populares en León y también en los cientos de actos electorales que se prevén en el próximo mes.

Los lemas: del 'Adelante' a 'Creamos futuro'

Aunque el día a día de la gestión luego lleva la acción política por otros derroteros, las palabras que utilizan los partidos para marcar sus objetivos determinan sus lemas de campaña y en este punto se observa cierta similitud entre el de 2017 y el actual, con conceptos propios del optimismo del márketing político, pero con matices.

Hace casi cinco años el lema elegido por el PP fue "Adelante", marcado sin duda por un momento en el que el histórico dirigente popular Juan Vicente Herrera decía adiós al liderazgo en el partido y marcaba la necesidad de emprender una nueva etapa.

Para esta ocasión, el lema elegido es "Creamos Futuro", con polisemia incluida en la primera de las palabras y un segundo término que coincide con el 'mantra' que repite Mañueco desde que decidió adelantar las elecciones, para contraponer "Sanchismo o futuro".

Semejanzas y diferencias de los congresos del PP de CyL: de 2017 a 2022
Comentarios