viernes 14/8/20

Abascal acusa a las «cloacas del PSOE» de poner la granada para alentar el «odio» contra Vox

m. sáiz-pardo | madrid


La bronca política alcanzó ayer un volumen máximo cuando la investigación todavía se encuentra en pañales y la Policía no se atreve a señalar a nadie. El enfrentamiento llegó al punto de que el Gobierno, por boca de su portavoz Isabel Celáa, responsabilizó indirectamente a Vox del ataque con una granada contra el centro de menores extranjeros no acompañados (‘menas’) de Madrid por haberse dedicado a «intoxicar conciencias» con sus críticas contra ese establecimiento del barrio de Hortaleza de la capital.


Celáa, a pesar de reconocer que el Gobierno todavía no sabe quién está detrás del atentado, lanzó toda su artillería desde Mocloa contra la formación de Abascal por «incitar a determinadas conductas» a la ciudadanía que «no son deseables».


La respuesta de Santiago Abascal fue igualmente contundente: «Sospechamos que las cloacas del PSOE, salpicadas por el GAL, han colocado la granada en el centro de ‘menas’, para incitar el odio contra Vox con las declaraciones de sus ministros», escribió en Twitter.


Para cuando Celáa y Abascal añadieron más leña al fuego, Vox -y más concretamente su portavoz en el Congreso Iván Espinosa de los Monteros- ya había vuelto ayer a agitar el revuelto avispero al culpar a un magrebí disgustado con los responsables del centro del lanzamiento del artefacto.


Para embarrar aún el ambiente, además, PP y Vox se opusieron a condenar con una declaración institucional en la Asamblea de Madrid el ataque. Eso sí, la presidenta Gobierno de Madrid, la popular Isabel Díaz-Ayuso, se enfrentó con los de Abascal por su falta de sensibilidad con los adolescentes acogidos. «Lo importante es la situación de estos menores, no sé dónde queda su moral cristiana», le espetó Díaz-Ayuso a la líder de Vox en la región, Rocio Monasterio.


Y es que un día después del fallido atentado la polémica, lejos de amainar, arreció, sobre todo con críticas al ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, que el miércoles relacionó el ataque con los «discursos de odio» contra este centro por parte de Vox.


El propio Abascal, antes de su polémico tuit, atacó al titular de Interior por sus declaraciones. «No hace falta que nos cite directamente para que nos demos por aludidos», dijo censurando la estrategia de «deshumanización» de los miembros de Vox, en la que dio a entender que participa el propio Gobierno al «demonizar» a su partido.


En la misma línea, Monasterio, criticó al ministro del Interior por «responsabilizar y culpabilizar» a Vox del lanzamiento de la granada, lo que en su opinión «sí que es delito de odio» porque supone «lanzar a las hordas del odio» contra su formación.


Pero más allá de la controversia, lo cierto es que los especialistas antiterroristas de la Brigada Provincial de Información de Madrid todavía no señalan con claridad a ningún autor.

Abascal acusa a las «cloacas del PSOE» de poner la granada para alentar el «odio»...