domingo. 27.11.2022
Protestas en Ceuta tras la prohibición del acto previsto por Santiago Abascal. REDUAN

Santiago Abascal avisó ayer al PP de que su rechazo al acto de Vox en Ceuta es un gesto hostil que «pone trabas» al entendimiento entre ambos partidos y, lo que es peor, puede impedir «la alternativa política que necesita España». El líder ultraderechista se siente defraudado por el desmarque de los populares, que prefirieron firmar una declaración institucional con todas las fuerzas de la Asamblea ceutí para denunciar las «actitudes provocativas» del partido de extrema derecha con el acto que convocó el lunes en esa ciudad norteafricana. El PP, prosiguió Abascal, «en vez de pactar con Vox, pacta con el PSOE y dos partidos de obediencia marroquí», en alusión al Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía y la coalición Caballas, que son «quintacolumnistas de Mohamed VI».

El líder de Vox dijo estar «preocupado» por esa actitud del PP y las consecuencias que puede tener para la futura colaboración entre ambas formaciones. El aviso llega en medio de un tímido deshielo en las relaciones entre los dos partidos, rotas tras la moción de censura que presentó Abascal contra Pedro Sánchez en octubre pasado, y en la que Pablo Casado pronunció un rotundo discurso contra la extrema derecha.

Vox convocó una concentración en Ceuta para reivindicar su «españolidad» y rechazar la «invasión» inmigrantes marroquíes, pero fue prohibida por la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, decisión que avaló el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Pero unas 400 personas se presentaron ante al hotel donde estaba Abascal con sus seguidores para protestar por su presencia. La manifestación acabó en altercados con la Policía con siete heridos y al menos un detenido.

La portavoz del PP en el Congreso confirmó ayer el desmarque de su partido de ese tipo de actos «Cada uno es responsable de sus actos», afirmó Cuca Gamarra. «Nosotros —añadió— actuamos de otra manera porque consideramos que el momento lo que requiere es actuar de otra manera».

Su reacción fue la más comedida porque entre el resto de fuerzas políticas la crítica más suave fue acusar a Abascal y a Vox de buscar «el conflicto y la provocación».

El Gobierno no quiso entrar en la polémica con el líder del partido de extrema derecha en un momento en que la superación de la crisis con Marruecos «está próxima», en palabras de la ministra portavoz. María Jesús Montero señaló tras la reunión del Consejo de Ministros que en las últimas horas la situación «ha mejorado de forma considerable» gracias a la labor de «la alta diplomacia» y a «la discreción» de su trabajo.

La portavoz del Gobierno consideró improbable que la crisis con Rabat se reproduzca en función de lo que decida la Audiencia Nacional respecto al líder del Frente Polisario, hospitalizado en Logroño tras contraer la covid.

El juez Santiago Pedraz descartó ayer adoptar medidas cautelares, como la retirada del pasaporte a Brahim Ghali, y remitió un escrito a los juzgados de la capital riojana para que le entreguen la citación a declarar el próximo martes por videoconferencia siempre que su estado de salud lo permita. El dirigente saharaui se enfrenta a dos querellas por torturas y detención ilegal, entre otros delitos.

Abascal avisa al PP de que su actitud en Ceuta «pone trabas» a sus pactos
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