miércoles. 10.08.2022

El presidente de Vox, Santiago Abascal, convirtió ayer a Castilla y León en protagonista durante unos minutos del Debate sobre el estado de la Nación. Abascal puso de ejemplo a la Comunidad por pactar la derogación de la ley de memoria histórica.

Por lo demás, ninguna novedad en el cara a cara entre Santiago Abascal y Pedro Sánchez. El líder de Vox y el presidente del Gobierno reprodujeron punto por punto sus habituales duelos de cada miércoles en las sesiones de control del Gobierno, sólo que esta vez dispusieron de más tiempo para lanzarse los reproches de turno.

Abascal comenzó dando por agotado «al Gobierno social-comunista», al igual que lleva haciendo desde el minuto siguiente al inicio de la legislatura hace ya dos años y medio. «Lo mejor para España es que se marche», conminó al jefe del Ejecutivo. Por lo demás, el presidente de la formación ultraderechista se ajustó a su tradicional discurso, con críticas a la transición ecológica, a la memoria histórica —ley de «memoria etarra», bautizó—, a las subvenciones a los agentes sociales, a las leyes de igualdad y de género o a la lucha contra la inmigración ilegal. «Buenas vallas hacen buenos vecinos», zanjó sobre este último asunto.

Esta vez, sí, Santiago Abascal intentó dar imagen de víctima en vez de verdugo: «Lamento profundamente la oposición tan dura que nos hemos visto obligados a hacerles», afirmó.

El líder de Vox también tuvo palabras para Núñez Feijóo y el PP. No ahorró críticas. No obstante, tendió la mano a los populares para echar al Gobierno de la Moncloa y «derogar toda la porquería extremista» que ha aprobado la coalición de izquierda.

Sánchez tampoco innovó gran cosa en su réplica. El presidente del Gobierno trató de poner en evidencia la falta de propuesta de Vox, un argumento que incluyó alusiones a la extrema derecha o al trasnochado mensaje del peligro que supone ETA diez años después de su disolución. «La pregunta es: ¿De qué museo han salido ustedes?», concluyó el presidente del Gobierno.

En la tribuna del Congreso estaba como invitado el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, para escuchar la intervención de Abascal.

Abascal pone de ejemplo el pacto de Vox con Mañueco en CyL