sábado 21/5/22

Ouardia, la mujer de 43 años que fue asesinada el lunes por su marido en la población conquense de Tarancón, había rechazado unas semanas antes ratificar ante el juez la denuncia por malos tratos que interpuso en 2019 contra su agresor, según confirmaron fuentes conocedoras de esta causa penal.

La renuncia a declarar contra quien ya la había agredido con anterioridad se produjo en el transcurso de la vista que se celebró en marzo en los juzgados de lo penal de Cuenca y que terminó con la absolución del sospechoso. Sobre el 10% de las víctimas de maltrato, unas 15.000 cada año, desisten de acusar a sus maltratadores cuando están ante el juez, lo que a menudo significa la absolución por falta de pruebas, por ser su testimonio la base de la acusación.

Esta absolución, de hecho, fue determinante para que sólo unos días después, el 1 de abril, se suspendiese la orden de alejamiento del marido, la medida que durante meses protegió a esta inmigrante marroquí y a sus tres hijos —dos niños y una niña de 2, 4 y 5 años— y que obligó al presunto agresor, de 38 años y también marroquí, a abandonar el domicilio familiar y la población.

Ouardia, vecina de Tarancón desde hace más de una decena de años, tuvo hasta el 1 de abril una protección policial muy alta, ya que su caso adquirió la calificación de «especial relevancia y extremo riesgo» en el sistema VioGén, ya que antes de la denuncia por amenazas de muerte el marido ya la había agredido pese a que estaba embarazada de cinco meses de su último hijo.

HABÍAN VUELTO A CONVIVIR

Cuando minutos antes de las ocho de la mañana del lunes, el homicida mató a Ouardia de varias cuchilladas, en el domicilio familiar y ante los ojos de los tres pequeños, hacía algunos días que habían reanudado la convivencia.

Los gritos de pánico de la mujer y los niños fueron escuchados por varios vecinos del número 10 de la Ronda de San Julián, pero la Guardia Civil no se enteró de lo ocurrido hasta que el asesino entró sobre las 8:30 horas en el cuartel para confesarlo. Cuando los agentes accedieron a la vivienda del cuarto piso hallaron el cadáver de la madre en el sofá, tapado con una colcha, y a los tres niños —ahora bajo custodia de los servicios sociales, que busca a familiares— en una de las camas, «abrazados y protegiéndose entre ellos».

Cuatrocientos vecinos se concentraron ayer en la plaza del ayuntamiento de Tarancón para recordar a Ouardia, la víctima mortal número 13 de la violencia de género en 2022, y condenar los crímenes machistas.

Los agentes encontraron a los tres hijos de la mujer asesinada abrazados en una cama