martes 24/5/22

El independentismo sigue abrazado a la teoría de la conspiración, según la cual el CNI participó de alguna manera en los atentados islamistas del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils (Tarragona), con el objetivo de perjudicar al ‘procés’. A pesar de que tanto los Mossos en su investigación como la sentencia del juicio de la Audiencia Nacional que juzgó a tres de los terroristas de la célula islámica descartaron la tesis de una connivencia del CNI con los yihadistas, el Govern catalán volvió hoy a la carga, insinuando la colaboración del Estado en los atentados y dando casi por buenas las palabras pronunciadas la semana pasada por el excomisario José Manuel Villarejo en el juicio en la Audiencia Nacional. Así, el Ejecutivo catalán acordó instar al Gobierno central a abrir una comisión de investigación en relación con los atentados, pedir a Pedro Sánchez que informe a Pere Aragonés sobre las actuaciones que se han iniciado o se vayan a poner en marcha para esclarecer los hechos y exigir asimismo al Gobierno la modificación de la ley de secretos oficiales para reducir los plazos de duración de una materia como secreta o reservada.

El Ejecutivo catalán eleva así el tono en plenas conversaciones para la convocatoria de la próxima reunión de la mesa de diálogo, que en cualquier caso, a su juicio, tiene que quedar al margen de esta polémica. La administración catalana, en cambio, renuncia a emprender acciones legales contra el excomisario, como avisó en un primer momento. Villarejo involucró la semana pasada al CNI y, en concreto, a su exdirector Félix Sanz Roldán en los atentados yihadistas en Cataluña. Dijo que el CNI podría haber conocido o incluso colaborado en los atentados a través de su relación con Abdelbaki Es Satty, imán de Ripoll y jefe de la célula islamista.

Aragonès exige a Sánchez una comisión de investigación del atentado del 17-A