jueves 20/1/22

En el debate sobre si la Constitución española tiene que reformarse o si tiene que mantenerse tal cual, los independentistas lo tienen claro. Ni Carta Magna ni reforma. Lo que necesita Cataluña, a su juicio, es la secesión y dotarse de un texto propio. «El Govern no quiere ninguna reforma de la Constitución española, lo que quiere es una Constitución catalana y culminar con éxito el proceso hacia la independencia», afirmó ayer el presidente de la Generalitat catalana, Pere Aragonès, desde la Bisbal del Empordà (Girona). Aragonès cargó contra la Constitución, pues a su entender está «obsoleta», «no representa los anhelos de la ciudadanía de Cataluña», a pesar de que fue aprobada en Cataluña con un apoyo popular de más del 90%, y además cree que es «incompatible con la voluntad de futuro del pueblo catalán».

«Independencia»

Cataluña «no quiere ninguna reforma de la Constitución española», sino que desde su punto de vista lo que reclama la ciudadanía es «culminar con éxito el proceso de independencia de nuestro país a través de un referéndum de autodeterminación reconocido» por el Gobierno y la comunidad internacional. Aragonès mantuvo ayer su agenda institucional.

El independentismo catalán ya hace años que asegura que no tiene nada que celebrar el día de la Constitución. Los republicanos criticaron ayer la Carta Magna, pues no entiende ni «derechos ni de libertades», según los independentistas, que presentan la Carta Magna como heredera del franquismo.

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