domingo 22/5/22

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, volvió presionar ayer a Pedro Sánchez para que desencalle la próxima reunión de la mesa de diálogo y concrete una fecha. El presidente del Gobierno, durante su comparecencia para hacer balance del año, priorizó la recuperación y la lucha contra la covid a la celebración del encuentro con el Ejecutivo autonómico. Al Govern no le sentó bien la dilación e insistió en que la cita debe fijarse para principios de año.

Aragonès exige ahora un «calendario concreto» y sitúa la reunión para las «próximas semanas». En un principio, estaba prevista para enero, aunque en el Govern ya admiten que podría retrasarse para febrero o incluso marzo. «Al margen de la confianza que se tiene que dar en todo proceso de negociación, esta debe ir acompañada de concreciones en el calendario», afirmó en Granollers.

Aragonès está poniendo una especial atención a esta próxima reunión. En dos sentidos: uno interno y el otro externo. En el primero, la cita despejará la incógnita sobre qué papel quiere jugar Junts en las conversaciones y en el segundo, el Govern plantea que en la siguiente reunión ya se vean avances que permitan albergar alguna esperanza «tangible».

Aragonès presiona a Sánchez para que se vuelva a reunir la mesa de diálogo