sábado. 02.07.2022

Dos bebés y sus padres mueren en el incendio de un local okupado

La investigación del suceso en Barcelona apunta a un fuego causado por la calefacción

Los vecinos llevaban tiempo advirtiendo al Ayuntamiento de que algún día ocurriría una tragedia. Pero nadie tomaba cartas en el asunto. Hasta que ayer, a primera hora de la mañana, la pobreza, el frío y la precariedad tiñeron de luto la barcelonesa plaza de Tetuán, en pleno Ensanche, una zona acomodada.

Una familia de cuatro miembros —la pareja y dos hijos muy pequeños: un bebé y un niño de tres años— perdieron la vida de manera accidental como consecuencia del incendio en el local ocupado en el que vivían desde hace un año en condiciones impropias de una sociedad desarrollada.

De nuevo, la historia se repite, como hace un año cuando otras cuatro personas fallecieron en una nave industrial habilitada como infravivienda en Badalona (Barcelona). Sólo en la capital catalana, en lo que va de año, ocho personas han fallecido en los cinco incendios declarados en las viviendas ocupadas en la que vivían.

El consejero de Interior, Joan Ignasi Elena, no quiso especular sobre las causas y dijo que todas las hipótesis estaban abiertas. No obstante, el cónsul de Pakistán, país de origen del padre fallecido, apuntó a que las llamas pudieron tener su origen en el aparato que usaban como calefacción —estos días el frío en Barcelona es muy intenso—, que no funcionaba bien y se incendió, prendiendo un colchón y provocando el drama.

Las cuatro víctimas fallecieron por la inhalación de humo. Los cuatro estaban ya muertos cuando llegaron los bomberos alertados por los vecinos del edificio.

Las víctimas vivían en un local ocupado, que hasta 2019 era una sucursal bancaria de la entidad Evo, propietaria de la oficina. En ese local vivía otra familia de cuatro personas, que también resultaron heridos aunque pudieron salvar la vida, al refugiarse del humo en el patio interior del inmueble.

El local, según el Ayuntamiento de Barcelona, tenía dados de alta los suministros de agua y electricidad, y no tenía la luz pinchada como suele ocurrir en casos similares. Aun así, el inmueble estaba incluido en un listado elaborado por la Policía catalana que detectó una cuarentena de espacios muy precarios, donde viven cientos de personas sólo en la capital catalana.

El incendio se inició a las seis de la mañana. Hace un mes, funcionarios del Ayuntamiento de Barcelona inspeccionaron el local accidentado y no vieron riesgo inminente. Aun así, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, cargó la responsabilidad contra las entidades bancarias, pues a su juicio tienen locales vacíos de manera indefinida y se «desentienden». Colau apuntó además que los servicios sociales del consistorio ya habían ofrecido ayuda a la familia, pero según señaló no es el tipo de familia que suele pedir ayuda a la administración. Habían recibido respaldo alimentario, médico y con la escolarización del niño de tres años.

El consejero informó que horas ante del trágico suceso, sobre las dos o las tres de la mañana, a las puertas del local siniestrado se registró una pelea. La pareja que resultó muerta en el incendio se enfrentó a unas personas. Aun así, el propio consejero de Interior dijo que las primeras hipótesis descartaban que el incidente guardara relación con el trágico siniestro posterior.

Dos bebés y sus padres mueren en el incendio de un local okupado
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