miércoles 8/12/21

Mientras en el exterior permanecía encendido un pebetero en recuerdo a las más de 850 víctimas mortales que dejó ETA, en el interior del Parlamento vasco se apagaba la enésima tentativa por mostrar unidad política frente a la sinrazón del terrorismo. Diez años después del cese de la «actividad armada», la Cámara autonómica sigue siendo incapaz de acordar una declaración institucional que condene la violencia. La resistencia de EH Bildu a verbalizar la palabra tabú, empleada sin complejos por el resto de grupos, ejerce de obstáculo marmóreo incluso tres días después de que la izquierda abertzale asumiera que todo aquello «nunca debió haberse producido».

Coincidiendo con el décimo aniversario del alto el fuego definitivo, PP+Cs había tomado la iniciativa y envió el miércoles una propuesta de declaración institucional a los otros cinco grupos. El texto buscaba dejar constancia de la «condena» a los actos de la banda y exigía «la necesaria colaboración en el esclarecimiento de los asesinatos impunes por parte de aquéllos que los llevaron a cabo». También dejaba claro que el terrorismo «nunca tuvo justificación».

Bildu veta de nuevo una condena a la violencia de ETA en Vitoria