domingo 28/2/21

Una «brutal» explosión de gas en el corazón de Madrid causa tres muertos

El edificio de cuatro plantas quedó arrasado mientras los vecinos ayudan a ancianos de una residencia y a niños de un colegio
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Al menos tres personas han fallecido y alrededor de una decena están heridas como consecuencia de una «brutal» explosión de gas ocurrida diez minutos antes de las tres de la tarde en el edificio parroquial de la Iglesia de La Paloma, ubicado en el número 98 de la calle Toledo de Madrid.

Una doble explosión que se ha escuchado a kilómetros de distancia ha destrozado el edificio, que seguía en llamas casi cuatro horas después del suceso, y ha costado la vida a tres hombres, uno de ellos un feligrés electricista que había acudido a arreglar la caldera y otro un anciano de 85 años que pasaba por la calle.

David Santos, de 35 años, padre de cuatro hijos y miembro de la comunidad del Camino Neocatecumenal, había acudido a petición de los sacerdotes a revisar la caldera, que funcionaba mal desde hace días, según un portavoz de esa comunidad y ha confirmado el Arzobispado. Durante horas se le dio por desaparecido.

La tragedia podría haber sido mucho mayor, dado que el edificio alberga la residencia de varios sacerdotes, locales parroquiales y de Cáritas, y sobre todo porque colinda con una residencia de ancianos y un colegio, pero tanto los residentes como los niños resultaron ilesos.

Además, según las fuentes de Emergencias, hay 11 heridos. Uno de ellos es uno de los sacerdotes, Rubén Pérez de Ayala, que ha sido trasladado al hospital con quemaduras de carácter grave. Otras tres personas han sido derivadas a otros centros hospitalarios con lesiones menos graves.

La explosión, descrita como «brutal» por los testigos presenciales y que ha causado el derrumbe de parte del edificio, ha afectado a al menos cuatro plantas del centro parroquial de la Iglesia de la Virgen de la Paloma, en el que hay despachos, un centro de acogida de Cáritas, que estaba cerrado en ese momento, ocho salas de reuniones, un salón y tres viviendas para sacerdotes.

A causa de la explosión han sido evacuados varios inmuebles colindantes, entre ellos el colegio La Salle La Paloma, situado a espaldas del lugar del siniestro, y el geriátrico Los Nogales La Paloma, ubicado en el edificio contiguo al parroquial y cuyos 56 residentes han sido trasladados a otros centros de la cadena.

Algunos de esos residentes están contagiados por Covid, pero tanto el alcalde como la Policía aseguran que su desalojo y traslado se ha realizado con las debidas medidas de seguridad.

El Samur Social también ha trasladado a seis personas de tres familias del edificio colindante que ha resultado afectado y que pasaron la noche en recursos municipales a la espera de que se les comunique si pueden volver o no a sus casas.

La nieve que tantos problemas ha causado en Madrid durante los últimos días ha ayudado al «milagro» de que ningún niño haya resultado herido, según ha explicado Carlos Ruiz, padre de Jimena, una alumna del colegio.

El patio del centro, ubicado justo detrás del inmueble, ha acabado lleno de escombros pero nadie ha resultado herido. «Lo milagroso ha sido que gracias a la nieve no había niños en el patio», ha contado Carlos. Jimena ha añadido: «Tenía mucho miedo, todo el mundo estaba gritando asustado y decían que saliéramos corriendo, los profesores y las cuidadoras del comedor nos ayudaron a salir».

Según Emergencias Madrid, todo apunta al gas como causa de la deflagración, un aspecto que ha confirmado en el lugar el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeid. El epicentro de la explosión sigue acordonado.

Una «brutal» explosión de gas en el corazón de Madrid causa tres muertos