jueves. 30.06.2022

La Casa Real y el Ministerio del Interior llevan desde hace más de dos meses trabajando en un pormenorizado plan para garantizar la seguridad del rey emérito en su hipotética vuelta a España. Aunque el eje del despliegue que se ultima es en Sanjenjo durante este fin de semana, donde se espera que Juan Carlos I asista a la celebración en el Club Náutico del IV Circuito de la Clase 6mR de la Copa de España, los especialistas de Interior también contemplan que el exjefe del Estado pueda desplazarse a otros lugares de la geografía española y que pueda hacer otras apariciones públicas.

Este despliegue de seguridad, que los técnicos califican como «complejo» habida cuenta de la expectación popular y mediática que ha suscitado el posible regreso, comenzó a prepararse a principios de marzo, prácticamente al mismo tiempo que el Emérito anunció al rey Felipe VI su intención de volver periódicamente a España una vez que la Fiscalía dio carpetazo a las investigaciones sobre sus supuestas irregularidades.

Desde el principio, los expertos de seguridad de Interior y de Zarzuela han trabajado con la hipótesis de que dado el revuelo por el hipotético regreso, Juan Carlos I debería contar con una «caravana de seguridad propia» similar a la que le acompaña en los actos públicos cuando todavía residía en España. Ello implicaría moverse con al menos cinco vehículos y una escolta de una veintena de agentes no uniformados de la Guardia Civil, cuerpo que se haría cargo de su ‘capsula de seguridad’ del emérito, tal y como hacía hasta su marcha a Emiratos.

No obstante, y dependiendo los movimientos de Juan Carlos I, el hipotético despliegue de seguridad podría ser mucho mayor e involucrar a varios decenas más de agentes, tanto de policías locales, singularmente de Sanjenjo, como de otras especialidades de la Guardia Civil, como buzos, Servicio Marítimo, agentes de Tráfico, miembros de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), técnicos en desactivación de artefactos explosivos (Tedax-NRBQ) o Guías Caninos.

Los grupos de trabajo de la Casa Real e Interior contemplan también la movilización de efectivos de similares especialidades de la Policía Nacional en el caso del emérito se desplace de «forma pública» a demarcaciones urbanas, en particular a Madrid, donde se especula que podría verse con su hijo. El posible regreso a España del exjefe del Estado y la controversia provocada también ha hecho que los servicios de información estén especialmente vigilantes a posibles actos de protesta contra esa visita.

Una caravana propia y veinte escoltas para Juan Carlos I