lunes 18/1/21

La carretera del Sáhara que trae por la calle de la amargura a España

El Frente Polisario pide a los países que no actúen en la zona porque «está en guerra»
Obras de construcción y asfaltado de la polémica carretera en Guerguerat. NIC BOTHMA
Obras de construcción y asfaltado de la polémica carretera en Guerguerat. NIC BOTHMA

Las obras de construcción y asfaltado de la polémica carretera en Guerguerat, una franja en el extremo sur del Sáhara Occidental entre la aduana marroquí y frontera mauritana, avanzan en una zona donde han estallado en los últimos días hostilidades entre Frente Polisario y Marruecos y coloca en una difícil situación política a España, con un enfrentamiento interno además en el Ejecutivo entre la postura pro Polisario que defiende Unidas Podemos y el silencio oficial del PSOE.

El paso de Guerguerat fue bloqueado a todo tipo de tránsito comercial o de viajeros durante tres semanas por activistas saharauis del Frente Polisario hasta el 13 de noviembre cuando fueron desalojados por el Ejército marroquí.

Esta situación ha desencadenado el regreso de hostilidades entre las dos partes —las más graves desde 1991— y provocó un intercambio de disparos entre el Polisario y Marruecos en algunas áreas cerca del muro de separación en el Sáhara.

El Polisario contesta la validez legal de esta frontera o su uso como paso comercial o de viajeros, y considera que solo Naciones Unidas tiene derecho a transitar por allí.

Chaoune insistió sobre la importancia del paso fronterizo de Guerguerat «no sólo para Marruecos sino también para Europa y África subsahariana», y por donde transitan a diario 200 camiones de transporte internacional TIR y 200 vehículos privados.

La segunda cadena pública marroquí 2M publicó ayer imágenes mostrando el avance de las obras de allanamiento y construcción de la carretera, y recogió testimonios de varios camioneros en el lugar que hablaron de la necesidad de una carretera asfaltada para tener un tráfico rápido y evitarse problemas técnicos en sus vehículos.

Al día siguiente de la intervención del Ejército marroquí en Guerguerat, el Polisario dio por roto el alto el fuego y declaró la guerra a Marruecos.

Mientras, el rey Mohamed VI habló el pasado lunes con el Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, y le confirmó el compromiso de su país con el alto el fuego, sin pronunciar siquiera la palabra «guerra».

Por su parte, Naciones Unidas urge las partes a dar pasos para rebajar la tensión.

El Frente Polisario y la República Árabe Saharaui Democrática (Rasd) han enviado «un mensaje urgente» a los países y entidades públicas y privadas en el que le piden que dejen de realizar cualquier tipo de actividad en el territorio saharaui ya que éste desde su perspectiva se encuentra «actualmente en situación de guerra abierta».

En un comunicado enviado en Argel, la RASD indicó que ha tenido que «optar por defenderse en respuesta a la agresión perpetrada en su suelo por las fuerzas de ocupación marroquíes el pasado 13 de noviembre en El Guerguerat, que salieron de su ubicación en una flagrante violación de los acuerdos militares ratificados con la ONU» en 1991.

«El régimen marroquí admite haber encendido la mecha de la guerra que ha impuesto al pueblo saharaui mediante la transformación de todo el territorio de Rasd —aéreo, marítimo y terrestre- en una zona de guerra donde continúan los enfrentamientos militares entre el Ejército Popular de Liberación Saharaui (EPLS) y el Ejército de ocupación marroquí», explica el documento.

La carretera del Sáhara que trae por la calle de la amargura a España