martes 20/4/21

Casado reclama el voto de Vox para evitar que Ayuso tenga que pactar

El PP fía la mayoría absoluta al desplome de sus potenciales aliados y a una alta participación
La presidenta Isabel Díaz Ayuso en Alcalá. FERNANDO VILLAR

«Por supuesto». Pablo Casado no dejó ayer lugar a las interpretaciones cuando confirmó con esa contundencia que pedía el voto de los simpatizantes de Vox para Isabel Díaz Ayuso en las elecciones madrileñas del 4 de mayo. Ni apelaciones al voto útil ni requiebros florentinos, tan usuales en las campañas electorales, el PP quiere comerse al partido de ultraderecha para, entre otras razones, ahorrarse el debate interno sobre la conveniencia de gobernar en coalición con los de Santiago Abascal. Una discusión que reabriría la polémica sobre el rumbo del principal partido de la oposición y pondría a prueba el giro centrista que Casado ha defendido tras la ruptura con Vox en octubre pasado.

El líder del PP quiere gobernar sin contraer hipotecas con Vox y no verse en el brete de cogobernar o quedarse sin gobernar. Una encrucijada que para el PP madrileño no existe porque dentro de su conservadurismo aliarse con Vox entraría dentro de su normalidad. Pero fuera de Madrid no todo el partido comparte esa sensibilidad. El líder de la oposición considera que lo que hace solo unas semanas era una quimera, lograr la mayoría absoluta, ahora es factible por el hundimiento, al parecer sin remedio, de Ciudadanos, y el retroceso continuado del partido de extrema derecha, que también corre el riesgo de convertirse en extraparlamentario ante la pujanza de la candidatura de Ayuso.

La propia presidenta madrileña fijó el listón en lograr la mayoría absoluta nada más convocar las elecciones, pero a los pocos días reculó y reconoció que se «había venido arriba». Llegar a los 69 escaños en la Asamblea regional, ahora tiene 30 y los sondeos más favorables apuntan a los 60, no es tarea fácil, sobre todo porque el PP tiene ya un margen reducido de mejora para sus expectativas. Cuenta con el electorado más movilizado. El sondeo del CIS divulgado este lunes recoge que casi el 99% de sus seguidores votará el 4 de mayo. Los electores del PP, además, son los más fieles, el 86% dice que volverá a apoyar Ayuso, y recibe transferencias de voto del 48,5% de Ciudadanos y del 41% de Vox. Mejorar estos datos en el mes escaso que resta de campaña es complicado.

Sobre todo porque apenas existen movimientos transversales de votos y la cifra de electores del bloque de la izquierda que podrían virar al de la derecha es casi residual. Hay que remontarse diez años atrás para encontrar una mayoría absoluta del PP en Madrid, entonces Aguirre logró casi el 52% de los votos y 72 diputados. En los cálculos de los populares la clave para llegar a la mayoría absoluta radica en que haya una participación masiva, un objetivo muy caro en tiempos de pandemia.

Casado reclama el voto de Vox para evitar que Ayuso tenga que pactar