miércoles 25/5/22

Cataluña vota hoy con el estigma del bloqueo y la repetición de elecciones

PSC, ERC y JxCat se juegan la victoria en unas elecciones autonómicas marcadas por los vetos, que amenazan con el bloqueo ERC y JxCat apuestan por reeditar el gobierno actual pero está por ver todavía quién va a ser el socio externo del ‘Govern’ El PSC podría ser la fuerza ganadora en votos, pero sus opciones de gobernar son escasas
Preparativos del colegio electoral instalado en el Pabellón Camp del Ferro del barrio de Sant Andreu de Barcelona. ENRIC FONTCUBERTA

Un total de 5,6 millones de catalanes están hoy llamados a votar en las que son las quintas elecciones autonómicas en los últimos diez años. Unos comicios marcados por la pandemia, por la presencia de los presos durante la campaña y por las enormes incógnitas que rodean al proceso electoral.

Hay dudas de tipo logístico, ya que existe el riesgo de que no se constituyan todos las centros de votación. Nunca antes se habían registrado tantos recursos —33.000— de miembros elegidos en las mesas alegando cuestiones de salud para no asistir. El 64% de las impugnaciones han sido admitidas. Está por ver si hay problemas y qué ocurre con los miles de contagiados y personas en cuarentena con derecho a votar y a los que se ha reservado la franja horaria del final de la tarde para que acudan a su colegio electoral. Los de las mesas tienen equipos de protección individual (EPI) por si acaso.

Pero sobre todo, hay muchas dudas de tipo político. Cataluña decide si sigue enmarañada en lo que queda del ya largo ‘procés’, si lo reorienta o si le da carpetazo. El resultado es toda una incógnita porque hay más voto por correo que nunca —el triple que en la cita anterior— lo que anticipa una noche electoral de infarto.

La abstención puede ser la protagonista de la jornada. Se prevé que sea más de 20 puntos superior a la de 2017, en que la participación, de récord, llegó al 80%. Los expertos dicen que si la abstención supera el 45% puede haber sorpresas imprevistas en los sondeos.

La posibilidad de bloqueo está sobre la mesa. Hay riesgo de repetición electoral. Un ejemplo lo ilustra. Hace una semana, una fuente de ERC afirmaba que la opción de la repetición no era «descabellada». Una semana después, esa misma fuente republicana dice que esta posibilidad es «más que posible».

ERC, PSC y Junts han llegado en un pañuelo. Entre los tres se juegan la victoria, en unas elecciones que van camino de deparar el Parlament más fragmentado de la historia. Hasta nueve formaciones tienen opciones de obtener representación, entre ellas Vox, que puede irrumpir con fuerza. Jesús Gellida, politólogo, investigador social y escritor, apunta que una de las claves de la jornada es saber si el efecto Illa es tal «o se queda a medio camino».

La polémica de la no prueba de PCR «no le va hacer ningún favor», señala. A su entender, el votante independentista lleva una década «sin fallar en las urnas» y a pesar de que JxCat y ERC han protagonizado peleas que pueden haberlo desmovilizado, la cuestión de los presos sigue «uniendo». Aunque entiende que el secesionismo está ante su «última carta» para armar un gobierno que sea capaz de fijar una estrategia unitaria. ERC propone una «vía amplia» del independentismo con el objetivo de un referéndum a largo plazo, mientras que Junts plantea continuar con la «confrontación» con el Estado.

Las elecciones deben servir para ver cuál de las dos estrategias se impone. «Todo apunta a repetición de Gobierno independentista», señala Gellida, autor de ‘Autodeterminación. Del laberinto catalán al problema español’ (Círculo Rojo). Pero hay que ver quién queda por delante entre los dos partidos hegemónicos y quién es el socio: PdeCAT, CUP o los comunes.

Las elecciones tendrán además consecuencias en política nacional. El resultado, según el equilibrio de fuerzas entre Junts y ERC, podría comprometer la estrategia de Esquerra en el Congreso y su apuesta por dar estabilidad a la gobernabilidad española.

Se dirime también un pulso entre las fuerzas de la derecha, con Vox pisando fuerte y Pablo Casado tratando de alejarse de la etapa de Mariano Rajoy. Y se examina la estrategia de Pablo Iglesias, en su pugna interna en el Gobierno con el PSOE.

LOS TRES ESCENARIOS

Estamos ante tres escenarios, plantea Gabriel Colomé, profesor de ciencia política ( UAB) y director del máster de marketing político. El primero es si gana Junts, que ejercerá una presión enorme sobre ERC para repetir Govern. Los republicanos no han llegado a vetar a Laura Borràs, aunque podrían llegar a forzar la máquina, aferrándose a su condición de imputada por corrupción. El segundo escenario es si quien vence es ERC. Si Junts queda en segunda posición, habrá un Govern como el de hasta ahora. Pero si quien gana es el PSC y Junts queda segundo, los socialistas podrían explorar un gobierno de coalición con los comunes con apoyos externos. El problema sería la investidura, pues Illa podría necesitar los votos de Vox.

El tripartito de izquierdas está descartado por todas las partes, y ERC lo firmó por escrito en un manifiesto impulsado por exdirigentes de la ANC que compromete a los independentistas a no pactar con el PSC. En ERC reconocen incomodidad con el cordón sanitario, pues no les deja las manos todo lo libres que quisieran de cara al día después de las elecciones.

En el entorno de Pere Aragonès, apuntan que su escenario ideal sería relegar a Junts a la oposición para consolidarse en el poder una década. Pero necesitarían el voto por activa o por pasiva de los socialistas en la investidura. «Nosotros estamos en todas las combinaciones», apuntan en las filas de ERC, que son conscientes de que si JxCat y ERC quedan muy igualados, no tendrán margen de maniobra y tendrán que pactar con Junts.

Otra cosa distinta es si los republicanos derrotan a los postconvergentes por más de cinco escaños. Colomé cree que otra de las claves de la jornada es el resultado del PDeCAT, que a su entender puede poner en riesgo la mayoría absoluta de JxCat, ERC y la CUP.

«Junts sigue con el discurso radical y hay una parte del independentismo que ya no está por esa labor», señala. Incluso anticipa que a su juicio, Puigdemont «perdió las elecciones» el día que rompió con el PDeCAT. Y con una baja participación, cree que los herederos de Convergència tienen opciones. Con el agravante para Puigdemont de que en estas elecciones los independentistas tienen que elegir entre siete partidos distintos (JxCat, ERC, CUP, PDeCAT, PNC, Primaries o FNC).

«El PDeCAT no pactará en una fórmula donde esté la CUP ni le dará la presidencia a Borràs», según Colomé, por lo que el Govern secesionista, a su entender no está asegurado.

Todo es posible.

Cataluña vota hoy con el estigma del bloqueo y la repetición de elecciones
Comentarios