sábado. 25.06.2022
ceuta
Un grupo de inmigrantes (d) intenta cruzar a España a bordo de una barca cerca de la playa ceutí de El Tarajal este miércoles. BRAIS LORENZO

La llegada masiva de inmigrantes a Ceuta en las últimas horas ha hecho saltar por los aires el protocolo de asistencia humanitaria que organizaciones como Cruz Roja tiene establecido en la zona y ha obligado a priorizar la atención en los menores y quienes presentan problemas de salud.

La situación vivida en la ciudad autónoma, donde desde el lunes han llegado más de 8.000 inmigrantes, es "completamente extraordinaria", en palabras del director de Emergencias de Cruz Roja, Íñigo Vila, que ha explicado a Efe que si bien la mayoría de ellos ha llegado en buen estado de salud, también se han registrado casos de hipotermia, deshidratación y agotamiento extremo.

El protocolo habitual ante la llegada de inmigrantes consiste en un triaje sanitario que se basa en la toma de temperatura, auscultación y un cuestionario básico de salud, así como la entrega de un kit de vestimenta, higiene, comida y bebida, antes de ser registrados por la policía.

La "avalancha de gente corriendo por la playa" ha hecho imposible cumplir con este protocolo. "No podemos perseguir a nadie para tomarle la temperatura", así que los efectivos de la Cruz Roja en Ceuta se tuvieron que centrar únicamente en aquellas personas que presentaban problemas de salud, principalmente hipotermias, en quienes no podían caminar y en los menores.

Cruz Roja tiene un dispositivo de 150 personas en Ceuta, y lo habitual es que atiendan a 20-50 personas al día, pero Vila estima que se puede reforzar con personal de la Península, gracias al importante volumen de voluntarios con el que cuentan.

En condiciones normales, el personal de Cruz Roja tiene un registro de las personas migrantes que atiende (edad, sexo e incluso país de origen), pero estos días la prioridad era la asistencia socio-sanitaria y no el registro.

Todos los equipos parten del objetivo de dar una buena acogida, relata Vila, que subraya que la humanidad es uno de los principios básicos de esta institución.

Las imágenes de una trabajadora de Cruz Roja abrazando a un joven completamente abatido son buen ejemplo de ello. "Procuramos dar calor humano a la gente que huye de sus países y que está desesperada" para que en ese primer momento tras la travesía se recompongan tanto física como anímicamente.

"Llegan confundidos después de muchos días en el mar, en condiciones muy difíciles y nosotros les procuramos aliento, aunque es muy complicado porque el tiempo es limitado", reconoce.

El director de Emergencias de Cruz Roja advierte de que lo vivido esta semana en Ceuta, aún siendo extraordinario, no es nuevo y recuerda lo vivido hace unas semanas en el muelle de Arguineguín (Gran Canaria).

"La migración existe y es complicada. Es un fenómeno que lleva muchos años y hay que trabajar a muchos niveles, no sólo en la acogida, sino en los países de origen y tránsito. Si no remamos todos juntos, es imposible", advierte.

Ceuta: cuando los protocolos de asistencia a inmigrantes saltan por los aires
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