miércoles. 05.10.2022

La profunda depresión que vive Ciudadanos desde el batacazo electoral en las generales de 2019 vivirá su particular punto de inflexión durante el ciclo electoral que aguarda a la vuelta de la esquina el próximo año. En concreto, serán los comicios autonómicos y municipales de mayo de 2023 los que delimitarán si existe un espacio político que la formación naranja pueda ocupar o si, por el contrario, su proyecto está abocado a la extinción.

Para evitar que su destino sea el de convertirse en una fuerza extraparlamentaria, los liberales iniciaron hace algo más de un mes un proceso de refundación con el que relanzar su marca. Lo hicieron después del batacazo en Andalucía, de cuyo parlamento desaparecieron tras los comicios del pasado 19 de junio. A dicha debacle hay que sumarle el estrepitoso resultado en las generales de 2019 —que acabó con el liderazgo de Albert Rivera y supuso el punto de partida de esta cuesta abajo—; las autonómicas de Cataluña en 2021, donde perdieron 30 escaños; las que se convocaron posteriormente en Madrid y que les hizo desaparecer de la Asamblea; y las del pasado febrero en Castilla y León, donde únicamente fueron capaces de retener un escaño.

Una inercia electoral que, junto al sombrío panorama que la demoscopia vaticina sobre sus posibilidades, representa ahora el peor enemigo de los liberales. El objetivo del proceso de refundación, según la presidenta, Inés Arrimadas, pasa por «ilusionar de nuevo al electorado». Otras voces, en cambio, solicitaban tras los comicios andaluces convocar una Asamblea General Extraordinaria en la que se sometiera a votación la continuidad de la actual Ejecutiva y de la propia Arrimadas, quien finalmente convenció al Comité Ejecutivo Nacional de acometer esta refundación.

Pocas pistas se han dado a conocer desde entonces. El pasado 26 de julio y tras unas jornadas con un centenar de concejales y alcaldes de Ciudadanos, dos de los dirigentes con un papel destacado en este proceso, la vicealcadesa de Madrid, Begoña Villacís, y el diputado en el Congreso por Málaga, Guillermo Díaz, presentaron un decálogo de «principios» que, según aseguraron, será el «pilar» sobre el que se sustentará el trabajo a partir de septiembre: libertad, igualdad, verdad, defensa de las clases medias, España, crecimiento económico y demográfico, medio ambiente, Europa y el papel de España en el mundo.

Ciudadanos se aferra al nuevo ciclo electoral para evitar su extinción