miércoles 18/5/22

Todos los escenarios siguen en el aire ante la investidura y la formación de un nuevo gobierno en Cataluña. ERC y la CUP abrieron ayer el baile de las negociaciones para que Pere Aragonès sea el próximo presidente de la Generalitat. Su objetivo es cerrar cuanto antes un Govern a cuatro con JxCat, la CUP y los comunes.

Los republicanos empiezan las conversaciones con los anticapitalistas para intentar cerrar un acuerdo que le sirva arrastrar luego a Junts. Ambas formaciones se emplazaron a una segunda cita para la semana que viene para «continuar con la negociación». Los republicanos señalaron que las dos formaciones hicieron un «análisis compartido» de los resultados electorales del domingo y que coincidieron en destacar tanto la victoria del independentismo como que el ‘procés’ debe dar un giro hacia a izquierda.

El acuerdo con la CUP será complicado para Pere Aragonès, porque la izquierda secesionista radical exige un calendario concreto para la celebración de un referéndum antes de 2025, unilateral o acordado, y porque ha puesto sobre la mesa la cuestión de los Mossos.

Los anticapitalistas advirtieron ayer de que ven muy difícil llegar a algún tipo de unidad después de la actuación de la Policía catalana en las algaradas tras el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel. Además, las dos principales corrientes del partido, Endavant y Poble Lliure, discrepan sobre la eventual entrada al futuro ‘Govern’.

Junts también apuesta fuerte, aunque este miércoles se conjuró para que haya un pacto. «El 14-F ganó la república catalana, los independentistas nos pondremos de acuerdo», expresó Miriam Nogueras en el Congreso. Los postconvergentes insisten en reclamar a ERC que varíe su estrategia en Madrid y se sume a la política de bloqueo.

Gabriel Rufián introdujo ayer una novedad y propuso un ‘Govern’ con la CUP y los comunes para que Junts deje de marcar el ritmo. Y es que los comunes se autoexcluyen de la ecuación a cuatro que propone Pere Aragonès, pues no están dispuestos en ningún caso a compartir gobierno con Junts.

No obstante, en Comú Podem planteó otra fórmula que puede servir a ERC no solo como plan B si la negociación con los secesionistas no llega a buen puerto, sino que le puede valer asimismo como elemento de presión en las conversaciones con Junts y la CUP. Jéssica Albiach, cabeza de lista, puso sobre la mesa un Govern entre ERC y En Comú Podem, liderado por Pere Aragonès, con apoyos externos del PSC. Los comunes se ofrecen como puente entre republicanos y socialistas, que se han vetado en campaña.

Salvador Illa, de momento, descarta esta posibilidad, ya que insiste en que pretende presentarse a la investidura. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se mostró este miércoles partidario de un ejecutivo de izquierdas en Cataluña, similar al suyo, con los socialistas y los comunes. TV3, en cambio, citó a fuentes de la Moncloa, que apuntaron que el Gobierno da por hecho que habrá un Govern independentista, encabezado por Pere Aragonès.

Mientras, desde el Congreso, Pedro Sánchez hizo su primera valoración pública de las elecciones del 14F, de las que ha destacado la «clamorosa victoria» del candidato del PSC, Salvador Illa, y ha apostado por orillar expresiones de extremismo, xenofobia y odio que observa en Vox y en determinados dirigentes de JxCat. Sánchez ha recalcado por ello que Cataluña necesita un Govern distinto, progresista, liderado por el PSC y En Comú Podem. | P. DE LAS HERAS

Los comunes plantean un ‘Govern’ junto a Esquerra con el apoyo externo del PSC
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