lunes 18/10/21

El cono del volcán de La Palma se desmorona y deja salir más magma

Aena cierra el aeropuerto de la isla para limpiar la pista de cenizas, que llegan a la península tras un viaje de 2.700 kilómetros

El cono principal del volcán de Cumbre Vieja se desmoronó ayer, circunstancia que liberó grandes bloques de piedra que cayeron ladera abajo en dirección al mar. El cráter no soportó la presión que llevaba aguantando desde hace una semana y se desplomó. Al mismo tiempo, un nuevo foco emisor se abrió paso a través de la corteza terrestre y se sumó a las dos bocas eruptivas que empezaron escupir material volcánico el viernes en la isla de la Palma.

Un fluido cinturón de fuego de grandes dimensiones, más veloz que las otras coladas, se deslizó por la pendiente y se superpuso a las rocas solidificadas de las erupciones primigenias, cuyo frente se ha detenido a la altura de Todoque. Como resultado de la reciente lengua de fuego, casas que ya habían sido cercadas por el edificio volcánico fueron devoradas.

De madrugada, el volcán de Cumbre Vieja es una antorcha por cuyo declive rueda una corriente incandescente. De día, la columna de humo parece una estufa que desprende hollín a paletadas. La ceniza se asienta en suelos y tejados hasta convertir en un trabajo tedioso su limpieza. Y es que después de barrer, un manto negruzco de pavesas vuelve a cubrir enseguida tejados y pavimentos.

Tras el notorio incremento de la actividad explosiva experimentada el viernes por la tarde, que se tradujo en el desalojo de 160 vecinos de los municipios de Tajuya, Tacande de Abajo y Tacande de Arriba, la erupción bajó en intensidad. Así lo manifestó el director técnico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico (Pevolca), Miguel Angel Morcuende, quien trató de lanzar un mensaje tranquilizador y sostuvo que la erupción sigue los cánones. «No estamos ante un fenómeno más explosivo de lo habitual, es un volcán típico de Canarias», aseguró.

Las dos fisuras que afloraron el día precedente se refundieron en una sola. Según Morcuente, la colada avanzó el viernes por la noche un kilómetro y se detuvo ayer. Consiguió recorrer un trayecto amplió porque estaba muy diluida. Discurrió con fluidez debido a que procedía de las partes profundas de la caldera de magma.

El nuevo foco emisor, ubicado por encima de Montaña Rajada, podría ser en realidad una boca eruptiva antigua que se ha reactivado después de permanecer apagada un tiempo. El frente antiguo experimentaba ayer un movimiento prácticamente imperceptible, hasta el punto de que apenas recorrió 20 centímetros a la hora. Así las cosas, aún se halla a dos kilómetros de la costa.

«No genera inquietud», dijo Morcuende, en referencia a la nueva grieta ígnea activa. «Los distintos centros de emisión que se van sucediéndose lo hacen a lo largo de una fisura y pueden apagarse o aparecer otros nuevos», aclaró el directivo del Pevolca.

La ceniza volvió a envolver en tinieblas el cielo más cercano al cráter. Desde que el pasado domingo se produjera la primera explosión, las partículas en suspensión están llegando a la península Ibérica tras hacer un largo viaje de 2.700 kilómetros. Las autoridades sanitarias recomiendan a los palmeños que se pertrechen de mascarillas FFP2 y gafas protectoras, toda vez que las pavesas cristalizan en granos minúsculos.

Pista de despegue llena de hollín

Fue precisamente ese cúmulo de residuos lo que obligó a suspender el tráfico en el aeropuerto de La Palma. Trabajadores a las órdenes del gestor aeroportuario, Aena, se esforzaban en limpiar con sopladores la pista, cubierta de una alfombra de arenisca. El trabajo era ímprobo, pues había que adecentar 250.000 metros cuadrados, una superficie equivalente a 50 campos de fútbol. Con todo, la aerolínea Binter reanudó los vuelos con la Gomera y Tenerife, pero no así las rutas que tienen como destino y origen La Palma.

La suspensión del tráfico aéreo sobre La Palma se trató de solucionar con el trasporte de pasajeros por barco. El resultado es que pronto se formaron colas para tomar un ferry y luego continuar el viaje como se pudiera. La repentina demanda de billetes desbordó a las dos navieras que operan en La Palma, las cuales tuvieron incrementar el número de barcos que cubren la ruta entre Santa Cruz de La Palma y el muelle de Los Cristianos, en el sur de Tenerife. Las líneas telefónicas habilitadas para poder comprar pasajes pronto se saturaron.

Los gases emitidos, especialmente dióxido de carbono y de azufre, no comportan peligro para la salud humana, toda vez que se están acumulando en las capas altas de la atmósfera, según informó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que descarta la aparición de lluvia ácida sobre la isla. El penacho de humo tiene ahora una altura de cinco kilómetros.

El buque Ramón Margalef, del Instituto Español Oceanográfico, perteneciente al CSIC, llegó ayer a La Palma para estudiar los efectos de la erupción en el mar.

El cono del volcán de La Palma se desmorona y deja salir más magma
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