jueves. 30.06.2022

Son mucho más que ladrillos. A veces, incluso, su dirección postal es sinónimo de cúpula del partido como ‘Ferraz’ o ‘Génova’.

Partido Popular En el caso de Génova 13 se mezclan motivos sentimentales y de oportunidad política, pero también económicos. Deshacerse del balcón en el que Aznar o Rajoy celebraron sus victorias solo para borrar la huella del dinero ‘b’ iba a resultar una nefasta operación financiera. Alianza Popular, que hasta entonces había ocupado un edificio de mucho menos relumbrón en la cercana calle de Silva, se instaló en Génova en febrero de 1983. El PP compró este edificio de 6.000 metros a Mapfre en 2006 por 37 millones de euros, una cifra que ahora mismo estaría «totalmente fuera del mercado».

Partido Socialista Ferraz 70 es la casa en la que vivió y murió en 1925 Pablo Iglesias Posse. El PSOE, que la compró en 1979 y se instaló en ella en 1982, nunca se ha planteado venderla. Ni siquiera cuando en 2016 Sánchez, con 85 diputados, cosechó el peor resultado de su historia y el partido se sumió en una importante crisis financiera. Lo que sí han sopesado los socialistas ha sido vender su edificio de la calle Gobelas, donde González tuvo su despacho, para construir una nueva y gran sede en las afueras de Madrid y dejar el pequeño inmueble de Ferraz para las fundaciones socialistas. El problema es que nadie ha pujado por el feo y periférico equipamiento de oficinas de Gobelas.

Ciudadanos El partido naranja es, quizás, el ejemplo más claro de la determinación de convertir un edificio en un emblema. Tras la debacle de las elecciones de noviembre de 2019, que supusieron la pérdida de cerca de 9 millones de euros de financiación , Ciudadanos mandó al paro a decenas de empleados pero se conjuró para mantener la totalidad del inmueble del 253 de la Calle Alcalá, justo al lado de la plaza de toros de Las Ventas. La formación nunca ha desvelado cuánto paga a la aseguradora Caser por el alquiler de la sede a la que se mudó en 2015, pero diversas fuentes apuntan a que son unos 350.000 euros anuales.

Vox Ese 2019 en el que Ciudadanos hizo malabares para no perder el inmueble de Ventas, Vox, aupado como tercera fuerza política del país, decidió apostar por una sede mucho menos vistosa: las antiguas oficinas del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 3 de Madrid en el número 12 de la desconocida calle Bambú, muy cerca del maremágnum de vías que llegan a la estación de Chamartín. El edificio de cinco plantas tiene un alquiler, según los portales inmobiliarios, cercano a los 20.000 euros al mes. El inmueble no puede ser más anodino y está muy alejado del centro, pero los de Abascal ya han celebrado sus éxitos allí.

Podemos Los morados compraron en junio de 2019, poco antes de su descalabro en las elecciones de noviembre, su nueva sede del 18 de Francisco Villaespesa, en el popular distrito madrileño de Ciudad Lineal y a escasos metros del edificio de Ciudadanos. Aunque el inmueble no tiene ningún empaque, solo la reforma costó 600.000 euros. El partido, que dejó entonces los 1.000 metros cuadrados de oficinas de la prestigiosa calle Princesa, nunca ha revelado cuánto pagó por los 2.000 metros de la sede, aunque las informaciones periodísticas apuntan a que fueron dos millones de euros.

Cuando las sedes son el baluarte