domingo. 05.02.2023

La defensa de la infanta y la Fiscalía se debaten entre recurrir o no la imputación

Sea cual sea la decisión de la audiencia de Palma, la imagen de Cristina se vería empañada.
El abogado de la infanta Cristina, Miquel Roca, a la salida de su despacho.

No hay ninguna decisión tomada y todas las posibilidades están aún abiertas hasta que a las 15.00 horas del próximo lunes expire el plazo legal. Lo único cierto es que tanto en el despacho de Miquel Roca como en la Fiscalía Anticorrupción, e incluso en la Abogacía del Estado (representante de la Agencia Tributaria en este proceso), se ha abierto un arduo debate sobre la conveniencia o no de recurrir la decisión del juez José Castro de citar como imputada a la infanta por fraude fiscal y blanqueo de capitales.

Según explicaron fuentes del caso Nóos, el debate es especialmente intenso entre el equipo jurídico encargado de la defensa de Cristina de Borbón. Jesús María Silva, el letrado que dirige la defensa, ya ha manifestado abiertamente que no tiene nada claro si es positivo o no seguir intentando bloquear la citación, mientras que el propio Roca, hasta el momento, sí que se mantiene firme en intentar frenar el paseíllo de la hija del rey en los juzgados de Palma.

Las opciones

La tesis de los que defienden no apelar ni en reforma ni en apelación la citación del 8 de marzo es que sea cual sea la decisión de la Audiencia Provincial de Palma no va a ser positiva para los intereses procesales ni personales de la infanta. Si los jueces avalan la decisión de Castro sería un varapalo jurídico porque los magistrados abundarían en la tesis de que sí hay pruebas suficientes de que Cristina de Borbón sí que pueda incurrir en un delito fiscal. Y eso, desde luego, sería muy negativo a la hora de declarar. Si la audiencia, por el contrario, frena la citación daría la imagen de que la infanta ha conseguido su objetivo de no explicarse, como si tuviera algo que ocultar.

Y la defensa de Cristina de Borbón sigue convencida de que la imputada no tendría problema ninguno en probar que no tenía conocimiento alguno de las supuestas irregularidades que su marido cometió al frente de Aizoon, la empresa familiar que presuntamente se usó para cargar gastos personales de la pareja, defraudando así en el IRPF y en el Impuesto de Sociedades. Es más, algunos de los letrados del equipo de Roca se muestran, incluso, favorables a que la infanta pidiera ‘motu proprio’ declarar cuanto antes en los juzgados de Palma. Una posibilidad que Castro, explican fuentes judiciales, rechazaría.

Distintos motivos

La posición del Ministerio Público es similar, pero por distintos motivos. El fiscal Pedro Horrach, agotado ya en este proceso y muy dolido por la imagen de haberse convertido en el «abogado defensor de la infanta» cuando él personalmente ha sido uno de los principales motores del caso Nóos, se muestra contrario a apelar la citación, convencido de que la audiencia provincial, esta vez sí, va a dar la razón al juez José Castro. De hecho, los tres magistrados que decidirían sobre el recurso -Diego Gómez-Reino, Juan Jiménez y Mónica de la Serna- son los mismos que en mayo del año pasado, cuando suspendieron la primera citación de la infanta, señalaron el camino al magistrado para que tratara de volver a imputar a la duquesa, esta vez por fraude fiscal y blanqueo a través de Aizoon. Exactamente la vía, que tras meses de investigaciones, ha seguido el instructor en un auto muy motivado y de más de 200 páginas.

Sin embargo, el Ministerio Público es un órgano jerárquico y Horrach tendrá que acatar las órdenes de sus superiores. Aunque desde la Fiscalía General del Estado se recalca la absoluta independencia de Horrach en este proceso, lo cierto es que los responsables de ese departamento y, sobre todo de Anticorrupción, por el momento, se inclinan por recurrir para defender la «coherencia jurídica» mantenida hasta ahora. Una postura que ha sido siempre contraria a la declaración e imputación de la hija menor de los reyes. Tanto hace un año, cuando fue acusada de cómplice de los negocios de su marido, como ahora, imputada por fraude al fisco.

La defensa de la infanta y la Fiscalía se debaten entre recurrir o no la imputación