lunes 23.09.2019

La Diada de la división y también del agotamiento

c. reino | barcelona


Cientos de miles de personas se manifestaron ayer en Barcelona a favor de la independencia y reclamando la libertad de los presos secesionistas. Según la Guardia Urbana, la única entidad que facilitó cifras, en torno a 600.000 personas participaron en la protesta organizada por la ANC y Omnium Cultural, convertida ya en una tradición en el inicio político en Cataluña. Es una cifra importante, pues supone el 10% de la población de Cataluña, pero en cambio supone la asistencia más baja de cuantas manifestaciones han impulsado las plataformas secesionistas desde el inicio del ‘procés’, en 2012. El movimiento independentista mantiene el pulso en la calle, pero la cifra muestra el agotamiento, la desorientación y el enfado en que se encuentra el secesionista de base, que ve que el objetivo de la independencia no llega y además las fuerzas políticas no paran de pelearse en batallas partidistas por el poder.


El sueño de la independencia se aleja y la gente se siente engañada.



Incidentes


A última hora de la tarde se repitieron incidentes a las puertas del Parlamento con los más radicales. Los agentes del cuerpo de policía autonómica han acercado posiciones a la valla en la que se concentran los independentistas radicales que lanzaron piedras y gases contra el Parlamento.

La Diada de la división y también del agotamiento