sábado 10/4/21

El disputado voto de la derecha

PP, Vox y Ciudadanos han marcado en rojo en el calendario el próximo 14 de febrero. Si la pademia no lo impide, Cataluña será el tablero en que se jugará la primera partida de una nueva etapa política en la que la derecha aparece más fragmentada que nunca. Populares y liberales presentarán finalmente candidaturas separadas mientras que la formación de Santiago Abascal amenaza con irrumpir con fuerza en el Parlamento catalán. Los últimos sondeos vaticinan una buena representación para Vox, con entre cuatro y cinco escaños, lo que ha disparado el entusiasmo en el partido, que aplica la teoría de que las encuestas siempre les dan menos representación de lo que después las urnas les otorgan.

Tanto Pablo Casado como Inés Arrimadas se juegan mucho en estas elecciones. Será el primer examen del líder conservador tras su giro al centro y la ruptura con Vox, escenificada el pasado noviembre durante la moción de censura contra Pedro Sánchez. Los populares confían además en poner en apuros a Ciudadanos, que retrocede en escaños sondeo tras sondeo, y hacerse con los votantes que dieron la victoria a la líder naranja hace tres años.

Aunque el botín procedente del desastre que se vaticina para el partido de Arrimadas también se lo disputan los socialistas que les cedieron muchos votos. El CEO de noviembre da al PP ocho diputados, el doble de los que obtuvo en diciembre de 2017. A la formación liberal le otorga en cambio entre 14 y 16 parlamentarios, muy lejos de los 36 actuales. Por ello Casado se toma la cita electoral como un plebiscito a su estrategia y viaja todas las semanas a Cataluña.

El disputado voto de la derecha