jueves 26/5/22

El Ayuntamiento de Gijón ha pedido a la propiedad del Colegio San Vicente de Paúl, cuya azotea se derrumbó el pasado miércoles sepultando a dos trabajadores que fallecieron aplastados por los escombros, que proceda a apuntalar por seguridad determinadas zonas del inmueble, ubicado entre las calles Ezcurdia y Caridad, en pleno centro de la ciudad.

Según han señalado fuentes municipales, el inmueble ya ha sido inspeccionado por técnicos de urbanismo y de obras públicas y por el jefe de Bomberos de Gijón, que consideraron necesaria esta medida por precaución pese a que, en principio, no hay riesgo de que se produzcan más derrumbes.

Las dos calles en las que se ubica el centro educativo continúan acordonadas y las labores de desescombro se prolongarán a lo largo de varios días pero ya a cargo de la propiedad del colegio, una vez que los bomberos han finalizado sus labores en ese ámbito. El siniestro, del que se desconocen las causas, se produjo poco después de las 11.30 hora cuando cuatro trabajadores procedían a cambiar nueve metros cuadrados de pladur del techo de una de las plantas del colegio, una obra que habían empezado a realizar el pasado el lunes y que contaban con terminar ayer u hoy. El techo se vino abajo en medio de un gran estruendo sobre los cuatro operarios y dos de ellos resultaron heridos leves.

El edificio del colegio de Gijón que se derrumbó será apuntalado por seguridad
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