domingo. 29.01.2023

Elecciones con aire renovador

Varios históricos abandonarán la próxima legislatura sus escaños para dejar paso a la savia nueva. Alfonso Guerra representará en solitario a la generación de 1977
Las elecciones de marzo traerán una amplia renovación de caras en el Parlamento. Reconocidos dirigentes como el popular José María Aznar, los socialistas Felipe González, José Borrell o Narcís Serra, el comunista Francisco Frutos y los nacionalistas Iñaki Anasagasti y Xavier Trias abandonarán el Congreso. Los cambios afectarán a todos los grupos, pero con especial intensidad al PSOE. El PP tiene problemas para encajar al numeroso grupo de ex ministros y altos cargos sin escaño con la incorporación de una nueva generación de dirigentes. La renovación también afectará a los nacionalistas vascos y catalanes que cambiarán a sus portavoces en la Cámara. Alfonso Guerra se convertirá después de las votaciones de marzo, el 7 ó el 14, en el único diputado que mantiene su escaño sin interrupciones desde la legislatura constituyente de 1977. Hasta ahora, disfrutaban de esta condición, además del que fuera vicepresidente del Gobierno, otros cinco diputados del PSOE, Felipe González, Enrique Múgica, Luis Yáñez, Carlos Navarrete y Carlos Sanjuán, y uno del PP, el leonés Manuel Núñez. En los próximos comicios, sus nombres ya no irán en las papeletas. Los socialistas renovarán más de la mitad de sus cabezas de lista con algunas bajas ilustres, además del ex presidente del Gobierno, abandonarán su escaño Narcís Serra y José Borrell para dedicarse a la docencia universitaria, si bien este último cabe la posibilidad de que sea «recuperado» para las elecciones europeas. También dejarán su acta en el Congreso veteranos como José María Benegas, Cipriá Ciscar ­-ambos podrían ir al Senado- Carmen Romero, Amparo Rubiales, José Antonio Griñán, Demetrio Madrid, Francisca Pleguezuelos, Jaime Blanco o Jerónimo Nieto, que en las anteriores elecciones encabezaron u ocuparon lugares preferentes en las candidaturas en sus provincias. Sus huecos serán cubiertos por los dirigentes que se auparon a la dirección del PSOE tras el descalabro de hace cuatro años y por la importante cuota de la Junta de Andalucía. Jesús Caldera, Álvaro Cuesta, Jordi Sevilla, Juan Fernando López Aguilar, Micaela Navarro, José Blanco serán cabezas de lista, al igual que tres consejeros del Gobierno andaluz, Alfonso Perales, Carmen Calvo, Magdalena Álvarez, y el presidente del Parlamento autonómico Javier Torres Vela. Menos cambios en el PP El PP también tendrá que renovar sus listas. El secretario general de los populares, Mariano Rajoy, no es partidario de muchos cambios, una de sus muletillas favoritas: «si las cosas funcionan bien no hay porque cambiarlas». El problema es que la demanda es mucha y las plazas libres, pocas. Junto a la conocida de Aznar, están las bajas de Josep Piqué, Andrés Ollero, Javier Rupérez, Isabel Tocino o el leonés Manuel Núñez Pérez y poco más. Los populares tienen que encontrar sitio para Gabriel Elorriaga, el jefe de la campaña electoral del partido; ministros sin escaño, casos de Eduardo Zaplana, Ana Pastor Elvira Rodríguez, Juan Costa, Ana Palacio, José María Michavila, Miguel Arias Cañete o Pilar del Castillo; y altos cargos en idéntica situación, como Miguel Ángel Cortés, José Folgado, José María Álvarez del Manzano o Rafael Cámara. Las novedades también llegarán a Izquierda Unida. La más sonada será la salida del Congreso del secretario general del Partido Comunista, Francisco Frutos, así como la de Presentación Urán, secretaria cuarta de la Mesa de la Cámara. Está en el aire la situación de Luis Carlos Rejón, un crítico con la dirección de la formación en Andalucía. Los nacionalistas vascos despedirán a su portavoz en las cuatro últimas legislaturas, Iñaki Anasagasti, que se muda al Senado.

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