sábado. 03.12.2022
La reina, junto al rey, en el momento que pronuncia su discurso en la ofrenda al apóstol.

Felipe VI defendió que la Constitución es un marco legal tan amplio que «caben todas las formas de sentirse español». El rey abundó así en la idea que expuso en su discurso de proclamación del 19 de junio sobre la diversidad de los sentimientos de pertenencia en España, una pluralidad que, a su juicio, permite crear una comunidad nacional «diversa» y más rica.

En vísperas de la difícil reunión del próximo miércoles en el palacio de la Moncloa entre el presidente del Gobierno y el de la Generalitat de Cataluña, lanzó un mensaje político muy claro en defensa de la diversidad y la Constitución. «En nuestra España constitucional, unida y diversa, caben todos los sentimientos y sensibilidades», afirmó don Felipe, quien junto con la reina Letizia, participó por primera vez en su condición de jefe del Estado en la ofrenda al apóstol Santiago, patrón de España.

Esa amplitud del marco constitucional, prosiguió, es la que posibilita que España sea «una gran comunidad, cultural y política». A partir de la aceptación de esta idea, sostuvo el rey, «todos sin excepción queremos seguir avanzando en la senda del bienestar compartido» y en la de «los proyectos que movilizan energías conjuntas».

El Centro de Investigaciones Sociológicas suele incluir en sus estudios una pregunta sobre el sentimiento identitario y el más común, por encima del 50%, es sentirse tan español como de la comunidad a la que pertenece el consultado; la segunda es sentirse más de la comunidad que español; la tercera es a la inversa, primero, español y después, de la comunidad. Sentirse solo español o de la comunidad de pertenencia tienen repuestas por debajo del 10%.

El Gobierno, entretanto, sigue dedicado a delimitar el terreno de la reunión entre Rajoy y Mas. El jefe del Ejecutivo, explicó la vicepresidenta, acudirá al encuentro con «espíritu abierto y constructivo», y confía en que el gobernante catalán asista con el mismo ánimo. Pero dicho esto, Soraya Sáenz de Santamaría rebajó las expectativas de la cita porque, con ser «importante», es igual de relevante como las que mantiene el presidente del Gobierno «con todas» las comunidades. La número dos del Ejecutivo señaló que para que la conversación sea fructífera deberían darse dos circunstancias. Una, que «sería bueno» que Mas renunciase a celebrar el referéndum independentista, y, dado ese paso, que diga con claridad «qué quiere» del presidente del Gobierno.

Si el objetivo central del presidente catalán, advirtió la vicepresidenta, es negociar la consulta la reunión estará abocada al fracaso porque en ese terreno «nada podemos hacer». Recordó que esa postura, que desde Cataluña se tacha de inmovilista, no es un capricho de Rajoy sino que así lo establece la Constitución y lo ha refrendado en los últimos meses el Tribunal Constitucional y el Parlamento.

Sáenz de Santamaría negó además «viabilidad» a la llamada tercera vía, descartada por Mas, que la considera insuficiente, y respaldada por el PSOE, el catalanismo moderado y la banca y los empresarios. Esta fórmula consiste en una reforma constitucional para incorporar una disposición adicional que reconozca la singularidad de Cataluña, blinde sus competencias en educación, cultura y ordenación territorial y dote a la Generalitat de una financiación específica. Es inviable, dijo la vicepresidenta, porque existe disparidad de criterios sobre esa reforma constitucional y porque nadie puede garantizar «el resultado final».

«En la Constitución hay cabida para todas las formas de sentirse español»
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