sábado. 28.01.2023

El presidente de Esquerra Republicana de Cataluña, Oriol Junqueras, trató de quitar ayer hierro a la lluvia de pitadas y abucheos que recibió el pasado jueves en la manifestación independentista convocada contra la cumbre de España y Francia en Barcelona. Un día después de que tuviera que abandonar la protesta secesionista entre gritos de «traidor» o «te queremos en prisión», el exvicepresidente de la Generalitat, condenado por el Supremo a 13 años de cárcel por su papel protagonista en el ‘procés’, aseguró que «no le sabe mal» lo ocurrido. «Me parece muy bien que cada uno pite a quien quiera. Es normal que haya gente decepcionada, triste y enfadada», reconoció, en alusión al devenir del ‘procés’.

El líder republicano dijo entender el enfado de una parte del nacionalismo porque el movimiento independentista aún no ha conseguido sus objetivos -el de máximos, consumar la secesión-, aunque también matizó que no es lo mismo pitar que insultar o amenazar. Comportamientos que, añadió, «hay que diferenciar en sociedad. Junqueras intentó mandar un mensaje de futuro para combatir el argumento del fin del ‘procés’ que no solo el Gobierno proclama contra viento y marea, sino que ya reconoció en un primer momento tras la ruptura del Govern entre ERC y Junts Jordi Sànchez, otro de los condenados por el Supremo. Frente al sector más intransigente del soberanismo, el líder de Esquerra defiende los logros de la mesa de diálogo con el Ejecutivo de coalición entre PSOE y Unidas Podemos. Uno de ellos, destacó, es la reforma del Código Penal que elimina el delito de sedición y rebaja en parte el de malversación.

ERC admite decepción en el secesionismo tras la manifestación independentista
Comentarios