miércoles 19/5/21

ERC da dos años de margen a la mesa de diálogo con el Gobierno

Aragonès se compromete a someterse a una moción de confianza en la mitad de la legislatura

Aires de despedida en la que pudo ser la última reunión del Govern catalán en funciones. El vicepresidente de la Generalitat con funciones de presidente, Pere Aragonès, dijo adiós a los consejeros y les agradeció la labor ejercida durante la anterior legislatura. Esquerra espera poder investir a Aragonès en el pleno del Parlament que empieza el viernes a las diez de la mañana. La sesión parlamentaria tiene fecha y hora, pero de momento no hay candidato. La presidenta de la Cámara catalana, Laura Borràs, inició hoy la ronda de contactos. Entre sus funciones está designar el aspirante a la investidura. Borràs se reunió con PP, Ciudadanos, Comunes y la CUP y mañana completará la agenda de encuentros con PSC, ERC, Junts y Vox. La dirigente nacionalista propondrá al candidato cuya posible investidura sea «más viable».

En este caso, Pere Aragonès, que de momento cuenta con el apoyo de ERC y la CUP, 42 votos, frente a Salvador Illa, que tiene los 33 de su partido y los seis de Ciudadanos. Los comunes, en cambio, se desmarcaron ayer contra pronóstico del dirigente socialista. Los equipos negociadores han multiplicado su actividad en los últimos días. El plazo que tienen es hasta el viernes para la primera votación de investidura o hasta el martes, según le trasladó Laura Borràs a Jéssica Albiach, pues entiende que los dos días posteriores a la primera votación son «días hábiles», no naturales. La presidenta del Parlament está dispuesta a dar más tiempo a la negociacición, toda vez que desde su partido insisten en que el acuerdo está «muy verde».

Junts no ha pasado aún de la fase de criticar a ERC por haber preferido pactar antes con la CUP. El acuerdo al que han llegado republicanos y anticapitalistas incluye, no obstante, un elemento que JxCat consideraba clave: poner límite temporal a la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat para la búsqueda de una salida a la cuestión catalana. Esquerra lleva meses advirtiendo al Gobierno de que puede contar con su apoyo en el Congreso, pero que su paciencia «no es infinita».

ERC reclama que la mesa de diálogo avance y dé frutos en la resolución de la cuestión catalana. Hasta la fecha, los republicanos habían evitado los plazos. La CUP hizo pública ayer la letra pequeña del acuerdo suscrito para apoyar la investidura de Pere Aragonès y respaldar la estabilidad del Govern. Entre los aspectos que incluye el pacto alcanzado, que las bases de la CUP aún deben validar hoy, los grupos independentistas fijan la primera mitad de 2023 como plazo límite para que la mesa de diálogo dé algún resultado.

ERC da dos años de margen al Gobierno. Si la mesa de negociación «no consigue la resolución política» ya sea por la falta de acuerdos o por otros motivos sobrevenidos (elecciones o cambio de gobierno o por incumplimientos, etc), la CUP y ERC darán por agotada la vía de diálogo, como pide Junts que hagan ya tras el fracaso de la ley de amnistía. En ese caso, se abriría un nuevo escenario, en el que los secesionistas se comprometen a «generar las condiciones y los acuerdos necesarios para plantear un nuevo embate democrático, durante esta legislatura, priorizando la vía del referéndum de autodeterminación».

ERC da dos años de margen a la mesa de diálogo con el Gobierno