viernes 27/5/22

Porque «representan una amenaza para los intereses de seguridad de nuestro país» y por «las insoportables imágenes que hemos visto de la matanza de civiles en la localidad ucraniana de Bucha tras la retirada del ejército ruso». El ministro de Asuntos Exteriores enumeró estas dos razones para justificar la expulsión de 27 diplomáticos y personal de la embajada de Rusia en Madrid.

José Manuel Albares, que hizo el anuncio unas horas antes de la intervención del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el Congreso, no dio plazos precisos para que se haga efectiva la medida, aunque será dentro de «unos pocos días», ni detalló el rango de los funcionarios afectados.

España se suma así a las medidas adoptadas por otros países europeos en las últimas horas. Alemania ha expulsado a 40 diplomáticos, Italia, a otros 30, Dinamarca, a 15, y Francia, aunque no ha dado una cifra, los medios galos mencionan a 30. También el Servicio Exterior de la Unión Europea se ha sumado al castigo con 19. Con anterioridad, Polonia, Países Bajos, Letonia, Estonia, Lituania, Irlanda, República Checa y Eslovaquia echaron de su país a personal diplomático ruso. En total, más de 200.

El ministro aclaró que la decisión no afecta al embajador ruso, Yuri Korchagin, para «darle una oportunidad al diálogo». Pero también porque España quiere mantener en Moscú al su jefe de su legación diplomática, Marcos Gómez Martínez. Y es que el Gobierno espera una respuesta de similar calibre por parte de las autoridades de Moscú porque «los usos diplomáticos tienden a que esto sea así». La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, confirmó esa hipótesis y anunció que «habrá la correspondiente reacción» por parte del Gobierno de Vladimir Putin.

Aunque Albares no lo precisó, la alusión de que entre los expulsados hay personas que representan una «amenaza a la seguridad» de España, induce a pensar que se trata sospechosos de ser agentes de inteligencia. Una definición que no ocultó, por ejemplo, Polonia que expulsó a 45 «por espionaje». También Italia aludió al «riesgo para la seguridad nacional» para enmarcar la decisión.

España expulsa a 27 diplomáticos rusos por ser una amenaza a la seguridad nacional