domingo. 05.02.2023

Esquerra lanza un ultimátum a Mas para llamar a las urnas en el primer trimestre

El presidente de la Generalitat debe elegir entre el adelanto o alargar la legislatura.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, se encuentra en una difícil encrucijada.

Artur Mas tiene dos semanas para llegar a un acuerdo con Oriol Junqueras. Este es el plazo que la formación republicana ha puesto al presidente de la Generalitat, que siente la presión de todo el independentismo, desde Esquerra a la CUP pasando por la ANC, Ómnium Cultural y hasta Lluís Llach, que le piden elecciones en el primer trimestre de este año, antes de entrar en el ciclo electoral de España, que puede alterar el mapa político, también en Cataluña, y por ende paralizar el proceso secesionista.

El presidente catalán tiene quince días para decidir si adelanta elecciones, como le reclama casi a diario Junqueras, su socio y compañero de viaje soberanista estos dos últimos años, o si sigue el criterio que le indica Unió, su aliado histórico, que le aconseja estabilidad y que alargue la legislatura hasta 2016. Mas está ante un nuevo escollo, el que se antoja como definitivo, pero en esta ocasión lo afronta con el bloque independentista muy revuelto y dividido.

El jefe del Ejecutivo catalán apeló a la unidad en su discurso de fin de año, consciente de que en estos momentos hay luchas internas y enfrentamientos hasta en la Asamblea Nacional Catalana, que parecía ajena a las peleas partidistas. Algunas de las voces más mediáticas del soberanismo llevan semanas advirtiendo de que el tacticismo y el partidismo de CiU y ERC pueden cargarse el proceso.

Si en 15 días, el presidente de la Generalitat no convoca elecciones, Esquerra tumbará los Presupuestos del Gobierno catalán en el debate del 19 de enero y Mas se quedará solo, y la política catalana entrará en un escenario distinto al de los últimos dos años. Pero el dirigente convergente ya ha avisado que solo adelantará los comicios si CiU y ERC alcanzan un acuerdo para convertir las elecciones en un referéndum. Y para que haya pacto, el presidente de la Generalitat exige que haya una lista unitaria, en la que sin siglas, concurran juntos CiU, ERC, la ANC y Ómnium.

Una especie de candidatura de país, que le serviría a Mas para tapar los recortes y la corrupción de los casos Palau y Pujol. Esquerra no le compra la propuesta y contrapone que cada formación se presente en solitario, eso sí, compartiendo un paraguas común y un punto programático sobre la independencia.

Las diferencias entre Mas y Junqueras también son de calado en la hoja de ruta tras las elecciones. El presidente de la Generalitat propone una independencia negociada con Madrid, sin descartar la vía escocesa, mientras que el líder republicano opta por la ruptura inmediata.

Esquerra lanza un ultimátum a Mas para llamar a las urnas en el primer trimestre