martes 18.02.2020

Esquerra planta a Torra y quiere negociar los Presupuestos pese a la presión ‘indepe’

Vincula ahora su apoyo a exigencias económicas y sociales como la financiación de la dependencia o apoyo a industrias
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llega esta semana al Pleno del Congreso de los Diputados.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llega esta semana al Pleno del Congreso de los Diputados.

En el PSOE prefieren ser cautelosos y no lanzar las campanas al vuelo, pero admiten su optimismo sobre la posibilidad de que los Presupuestos Generales del Estado acaben saliendo adelante antes de que acabe el verano con el apoyo de ERC. No es descartable, incluso, que con un coste político menor al que inicialmente calcularon.

El vicepresidente de la Generalitat y hombre fuerte del partido secesionista, Pere Aragonés, alimentó ayer esa esperanza. «No vamos a renunciar a ningún espacio que mejore el día a día de nuestros ciudadanos», aseguró.

Aragonés dejó claro que no tiene intención de poner a los socialistas las cosas fáciles.

«Deben estar preparados para una negociación —avisó en una entrevista en la Cadena Ser— que va a ser dura». Aun así, no vinculó tanto los eventuales contratiempos a problemas en la mesa de negociación sobre el futuro de Cataluña sino a exigencias de caracter económico y social como la financiación de la dependencia o inversiones en innovación y ayudas a la exportación de determinadas industrias, como la del sector automovilístico.

No es que, de pronto, los republicanos estén dispuestos a ignorar sus demandas sobre los condenados del procés o la autodeterminación. De hecho, como hizo el portavoz parlamentario de su formación, Gabriel Rufián, en el debate de investidura, el más que posible candidato de ERC a las elecciones catalanas, advirtió de que sin mesa no habrá cuentas públicas y aseguró que, aunque su formación nunca será la primera en levantarse, sí será muy exigente. Sin embargo, fuentes de la formación independentista reconocen que tiene poco sentido esperar que ese foro arroje resultados antes de que en Cataluña se elija al futuro Gobierno.

«Ahora se ha entendido que tenemos un problema de naturaleza política, ya sé que no se va resolver de la noche a la mañana», dijo Aragonés, en consonancia con ese análisis y con el mensaje lanzado en las últimas semanas desde el Gobierno. «Pero que el diálogo eche a andar», añadió.

TEMBLOR DE PIERNAS

Las palabras del hombre de confianza de Oriol Junqueras ayudan a disipar, al menos en parte, los temores que surgieron entre los socialistas cuando Quim Torra anunció su intención de convocar elecciones una vez se hayan aprobado los presupuestos catalanes, en torno al 18 de marzo. La guerra sin cuartel de JxCAT con Esquerra por el electorado secesionista hizo pensar a algunos que a los republicanos les «temblarían las piernas» ante la campaña de sus adversarios, centrada en desacreditarlos por haber facilitado el Gobierno de Sánchez.

De momento, no ha sido así. Esta semana, ERC no sólo votó a favor de tramitar la proposicón de ley socialista sobre la eutanasia —también lo hizo Ciudadanos— sino que, a diferencia de la portavoz de los posconvergentes, Laura Borrás, Rufián evitó meter el dedo en el ojo a Sánchez con asuntos relacionados con el procés en la sesión de control al Gobierno y en la comisión constitucional, en la que compareció la vicepresidenta Carmen Calvo, mantuvo un discurso más bien conciliador. Con todo, tanto la dirección del PSOE como la del PSC prefiere ser prudente.

«Yo soy optimista, pero por no saber no sabemos, ni nosotros ni ellos, cuándo serán las elecciones y Esquerra —dijo un importante dirigente catalán— navega sin apartar el ojo de las encuestas y con el aliento de Puigdemont en el cogote».

En la cúpula del grupo parlamentario socialista también rebajan el entusiasmo. No quieren dar excesiva importancia a la actitud de los republicanos durante esta semana en la Cámara baja.

«En el día a día del Congreso casi siempre hemos podido contar con ellos», dicen. También avanzan que aún no han empezado a hablar con el resto de fuerzas de los Prespuestos, pero al tiempo se muestran confiados en que los números les salgan en el debate de totalidad para el que no hay fecha.

Esquerra planta a Torra y quiere negociar los Presupuestos pese a la presión ‘indepe’