domingo. 04.12.2022

m. sáiz-pardo | madrid

Tampoco Federico Rubio Carvajal echó un capote a los ex duques de Palma. El alto funcionario de Hacienda que durante décadas hizo las declaraciones fiscales de la familia real negó ante el tribunal del caso Nóos tener cualquier relación con Aizoon, la sociedad del matrimonio usada supuestamente para el fraude fiscal. También negó haberse encargado de las declaraciones de IRPF y Patrimonio de la infanta y su marido como un trabajo de supervisión ordenado por la Zarzuela, sino que lo hizo por simple «amistad» como, dijo, lo haría para «una amiga de mi hijo o para mi portero».

Rubio se unió así a los otros tres altos cargos de Casa Real y su entorno tras los que se refugiaron en sus declaraciones Iñaki Urdangarín y Cristina de Borbón, y que han desmentido en la sala de vistas la versión de los dos imputados.

El alto cargo de Hacienda se esmeró en desmarcarse de Aizoon y, sobre todo de Nóos. «Nunca, jamás», insitió, se ocupó de las cuentas de la sociedad de la pareja.

El ex asesor fiscal de la familia real también desmiente a la infanta y a Urdangarín
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